La situación interna de Vox podría resolverse este mes
POLÍTICA
Verdejo y López siguen siendo diputados dentro del Grupo en la Asamblea, a la espera de que la Ejecutiva nacional decida sobre el futuro de ambos
Una de las grandes noticias del tramo final del pasado año fue, en el plano político, la confirmación de la fractura interna en Vox. Decimos confirmación porque meses antes ya era un secreto a voces que los días de unidad y camaradería en la formación habían pasado a formar parte de la historia.
Quien confirmó esto fue Carlos Verdejo, antiguo portavoz del partido y que anunciaba una decisión no muy frecuente en política: su renuncia a seguir militando en Vox, pero no a seguir como diputado en la Asamblea ni en el Grupo Parlamentario. Algo no muy frecuente: lo habitual es la renuncia al escaño o, al menos, la integración en el Grupo Mixto.
En aquella rueda de prensa, recordemos, el que fuera portavoz de la formación anunciaba su ruptura con Vox, dejando entrever que había cuestiones económicas que no estaban suficientemente aclaradas, aunque tampoco afirmó que hubiera ninguna ilegalidad al respecto.
Ahora mismo, la situación es la siguiente. De los cinco diputados, tres por un lado -Juan Sergio Redondo, Francisco José Ruiz y Ana Belén Cifuentes- y los dos restantes, Verdejo y Teresa López, por otro. Esta última sigue de baja por convalecencia médica. “De ella, la única noticia que tenemos es su situación médica”, explican desde la actual Gestora de Vox Ceuta a El Pueblo de Ceuta.
En cuanto a la resolución de la crisis interna, será la Ejecutiva Nacional de Vox la que decida qué va a pasar. En eso coinciden las dos partes: no se va a producir ningún movimiento hasta que no lo haga Madrid.
Otra cosa es el momento en que se haga. Según ha podido saber El Pueblo de Ceuta, se espera que la noticia se produzca antes de que acabe el presente mes de enero. Solo se barajan dos posibilidades: o la expulsión de Verdejo o darle la razón a este. A partir de ahí, lo que ocurriría es una auténtica incógnita. “Madrid tomará la decisión que crean que menos perjudique al partido”, dice una fuente de la formación.
Esta fuente aclara, también, que “si Redondo quiere, volverá a presentarse a las Elecciones, salvo que la Ejecutiva nacional decida lo contrario”. En el ambiente flota, también, que si hay una ruptura definitiva del grupo, la preferencia es que sea cuanto antes para que no estalle pocos meses antes de los comicios autonómicos de 2027 o de unas Generales, que tendrían que ser ese año salvo adelanto electoral -nada descartable- a lo largo del recién estrenado ejercicio.
Cabe recordar, también, que Vox establece en sus estatutos que para que una de sus agrupaciones locales pueda celebrar un Congreso debe tener un mínimo de afiliados, que en Ceuta no se alcanza. De ahí que el organo directivo de Vox Ceuta sea una Gestora, nombrada por la Ejecutiva nacional del partido.
Vox se presentó, recordemos, por primera vez en 2015 en Ceuta, poco después de que el partido concurriese -sin éxito, entonces- a las elecciones Europeas. En su primera participación en unos comicios en la Ciudad, obtuvo un pírrico resultado, con apenas 356 votos. Sin embargo, cuatro años después las cosas cambiaron diametralmente: Vox adelantó al PP en las Generales de abril, logró seis escaños y la tercera posición en las Autonómicas y obtuvo el diputado y uno de los dos senadores -sólo presentaron una candidatura a la Cámara Alta- en noviembre de ese año. Los días de ‘vino y rosas’.
Poco después, comenzaron los problemas. El entonces senador, Juan Ros Alcaide, dimitió poco después por un caso de violencia de género del que finalmente resultó absuelto, asumiendo su escaño Yolanda Merelo. José María Rodríguez y María del Carmen Vázquez abandonaron la formación, por claras discrepancias con el proceder del partido y la difusión de mensajes racistas de un chat interno. El mismo camino que siguieron otros miembros del partido, como Juan Manuel Aguiar, suplente al Congreso durante la pasada legislatura.
Ya entonces, dos enviados de la Ejecutiva Nacional (uno de ellos, el primer presidente del partido, Ignacio Ansaldo) llegan a Ceuta para tratar de poner orden y recabar información sobre lo que algunos militantes transmiten a la sede de Bambú.
Mientras, en el Pleno de la Asamblea los encontronazos entre Verdejo y el resto de grupos fueron continuados, hasta el punto de que en más de una ocasión las sesiones plenarias hubieron de ser interrumpidas. Tras las Elecciones de 2023, Verdejo fue relevado como portavoz y asumió el cargo Juan Sergio Redondo. “Un estilo autoritario de mandar, duro como un yunque”, asegura otro desccontento de la formación.