Emilio Postigo: «Lo que tenemos no nos lo han regalado»
SINDICATOS
El secretario general de CCOO invita a los empresarios a aceptar los avances que mejoran las condiciones laborales y de vida de los trabajadores: “Decían que la subida del salario mínimo arruinaría al país, y hemos visto lo contrario”
Pregunta.- 2025 será el año en el que tendrá que resolverse la negociación de los convenios de hostelería y comercio. Son dos regulaciones laborales que no se actualizan desde hace años. ¿Prevé una relación conflictiva con los empresarios?
.Respuesta.- Los empresarios han de ser un poco más responsables y ver que no solamente ellos tienen que mejorar sus condiciones económicas. Tiene que haber un mayor reparto en los beneficios. Los trabajadores son una parte fundamental de la empresa.
Está comprobado que cuando se mejoran la vida y las condiciones de los trabajadores mejoran las del empresario y las del país. Había quien decía que la subida del salario mínimo iba a arruinar el país, y hemos visto lo contrario. Ahora mismo hay menos parados de los que ha habido en toda la historia de España.
Aquí nadie regala nada. De lo que se trata es de sentarse a negociar voluntariamente y comprender que hay que mejorar las condiciones de los trabajadores. Si mañana, en la negociación del convenio de hostelería, no estamos de acuerdo con lo que ofrece la patronal, pues quedan dos opciones: o aceptar lo que proponen o salir a la calle a protestar para reivindicar unas mejoras lógicas. No hay otra fórmula.
Lo que tenemos no nos lo ha regalado nadie. Si las cosas no se consiguen por el diálogo, hay que lograrlas por la presión. Pero siempre con una actitud responsable.
P.- ¿Hay cultura de la movilización en Ceuta?
R.- Muy poca. Pero también digo que el problema que encuentran muchos trabajadores es que están empleados en empresas muy pequeñitas. Cuando se trata de empresas grandes cambia todo. En estas, la gente se moviliza, tiene formación sindical. No es igual. En empresas como la antigua Trace o la actual Servilimpce [empresa municipal de la limpieza], los trabajadores han salido a la calle cuando ha habido problemas y, con ello, han conseguido mejoras económicas y laborales. Pero eso sucede en las grandes empresas.
Los trabajadores de las empresas chiquititas viven con el miedo de que si levantan la cabeza van a la calle. Saben que si eso sucede hay cuatro afuera esperando a entrar manteniendo las condiciones económicas que tenía el que ha salido.
P.- Las subidas del salario mínimo interprofesional y el proyecto para reducir la jornada laboral por debajo de las 40 horas han enfrentado a las organizaciones empresariales con el Gobierno central y los sindicatos. ¿Entiende la oposición de la patronal a estas medidas?
R.-Está más que demostrado, no solo aquí sino en toda Europa, que cuando un trabajador mejora sus condiciones económicas también mejoran las de los empresarios. Cada vez las empresas funcionan mejor.
España está ahora por encima de países como Alemania, Francia o Italia, lo que demuestra que las políticas que se están realizando no son políticas que hagan daño a la economía del país, sino todo lo contrario.
P.- Pero, por ejemplo, en el caso de la reducción de la jornada laboral, los empresarios denuncian que es una medida que se trata de imponer fuera de la negociación colectiva.
R.- Los empresarios hablan de imposición porque ellos no han querido sentarse a negociar. Hoy día, la producción es mayor con las nuevas tecnologías. Por lo tanto, reducir la jornada no les va a perjudicar en nada. Es algo que se ha demostrado en montones de países y aquí también se demostrará.
Pero es que, además, hoy en España hay un alto porcentaje de trabajadores que está por debajo de esa jornada. Los empleados públicos hacemos 37 horas y media e incluso hay trabajadores públicos de administraciones locales que hacen 35. Y existen también empresas con grandes producciones que hacen hasta menos de 35.
A los que beneficiará será a trabajadores de sectores como la hostelería o el comercio, a las personas que menos ganan. Está bien que se rebaje la jornada y podamos disfrutar un poquito de nuestra familia.
P.- Otra demanda sindical que atañe muy de cerca a los trabajadores ceutíes es la que concierne a la extensión del plus de residencia. ¿Mantiene la esperanza de poder llegar a verla satisfecha?
R.- Bueno, yo me iré y no lo habré conseguido al cien por cien. Lo primero que hicimos en el sindicato fue convencer a nuestros compañeros a nivel estatal para que en la negociación de los convenios colectivos en Ceuta y Melilla se incluyera la del plus de residencia. Ya lo hemos conseguido en convenios muy importantes.
Nosotros queremos convencer a los empresarios ceutíes, y ya lo hemos planteado en la Mesa de Diálogo Social, de que presionen a los que vienen de fuera a fin de que incluyan el plus en sus convenios. Si no, frente a los empresarios que sí lo pagan en Ceuta, lo que se estaría dando es una competencia desleal: si Carrefour vende calcetines a dos euros sin pagar el plus, el empresario ceutí que sí lo paga no puede venderlos por ese precio.
Otra vía es que se incluya en el Estatuto de los Trabajadores un articulado que establezca que el plus de residencia es de obligado cumplimiento para todas las empresas que acaben asentándose en Ceuta.
P.- El Gobierno municipal lleva años planteando como modelo económico alternativo para la ciudad el de las empresas tecnológicas, con especial incidencia en las dedicadas al juego online. También habla de adaptar sectores tradicionales a las nuevas exigencias. ¿Se siente usted cómodo con estas propuestas?
R.- Todas las vías son buenas siempre que se cree empleo. En Ceuta tenemos que buscar fórmulas para ello. Aunque sea una ciudad pequeña, los empresarios disponen de ventajas fiscales. Tenemos que aprovechar las nuevas tecnologías, el tema del medio ambiente… Pueden buscarse salidas para conseguir que la juventud se quede aquí.
Pongo un ejemplo. En la ciudad hay muchos edificios públicos en los que hay que colocar placas solares. Pues intentemos formar a los jóvenes para que mañana, cuando tenga que hacerse, haya trabajo para ellos. Y así, un montón de cuestiones. Pero para esto los agentes sociales tienen que sentarse con la Administración y estudiar las posibilidades que existen.
Aquí se hizo un plan estratégico. Fue un plan que promovió el Gobierno y en el que participó la ciudadanía, los agentes sociales, las asociaciones, lo grupos políticos… Se redactó un documento y, bueno, estamos esperando a que empiece a ejecutarse. Ahí hablábamos de un montón de cuestiones que representaban un empuje para la economía de nuestra ciudad.
Creo que ese plan estratégico era bueno, que se podía poner en funcionamiento y que podría servir, al menos en parte, para solucionar el problema del desempleo que padecemos en la ciudad.
P.- ¿Qué relaciones mantiene su sindicato con las empresas del sector del juego online?
R.- No tenemos muchos contactos con estos trabajadores. No son empresas visibles, son empresas que trabajan en edificios que no sabemos muchas veces ni dónde están. Al sindicato han acudido trabajadores de estas empresas para que les diéramos información de sus derechos. Hemos intentado primero saber qué convenios se les aplicaba, porque no les aplican a todos el mismo.
También hemos intentado organizar elecciones sindicales en estas pequeñas empresas. En algunas lo hemos conseguido. En otras ha sido imposible. Algunas de ellas vienen de países donde lo de la representación sindical es algo que no llegan a entender.
P.- La Ciudad ha facilitado los procesos de municipalización de los servicios de transporte urbano y limpieza pública. ¿Cómo valora un logro que hasta no hace mucho habría resultado difícil imaginar?
R.- CCOO, que ha apostado por lo público y sigue haciéndolo, ha logrado una reivindicación histórica. El servicio de autobuses es ya una empresa pública. Creemos que servicios como este o el de la limpieza tienen que ser públicos. Ya lo son, y se están viendo las mejoras.
En el caso de la empresa de autobuses, no solo se ha acabado con el problema del pago de las nóminas a los trabajadores sino que se ha mejorado el servicio, se ha renovado la flota, se están haciendo nuevas paradas… La gente nota los avances. También tenemos la esperanza de que suceda lo mismo con el servicio de limpieza.
Queremos la municipalización, pero también que se haga una gestión como se debe, que quien tenga la responsabilidad de llevar la empresa sepa cómo hacerlo.
P.- Tenemos también el caso de las Brigadas Verdes. Un servicio prestado por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) financiado con una subvención de la Ciudad. ¿Por qué la Administración local tiene que subrogar a estos trabajadores?
R.- CCOO quiere estabilizar estos puestos de trabajo, y con ello aprovechar estos recursos. Primero, llevamos a estos trabajadores a un convenio nuevo, el de jardinería, que hace que mejoren sus condiciones laborales. Además, este convenio incluye un articulado que se refiere a la subrogación. Estamos hablando de subrogar un personal igual que hemos hecho con Trace o con los autobuses, que eran servicios prestados por empresas privadas. Y esto es legal.
Lo que hay que plantearse es qué hacer con este ciento y pico de trabajadores. ¿Los mandamos a la calle? En las condiciones que estaban no podían seguir.
P.- Los datos del desempleo parecen haber mejorado con respecto a años atrás, pese a que continúa siendo el principal problema para muchos ceutíes…
R.- Sí, ha mejorado, pero en las épocas de verano, Navidad… Pero eso es ficticio. Aquí hay que seguir trabajando y buscando fórmulas para que tengamos un empleo más estable, no solamente amparado en los servicios. Sé que es difícil. Pero, insisto, hay que buscar fórmulas para que el empleo se mantenga más tiempo.
P.-Esa fórmula no parecen ser los planes de empleo que gestionan la Delegación del Gobierno y la Ciudad.
R.- Creemos que en los planes de empleo se tendría que dedicar más énfasis a la formación y menos a utilizar a las personas para barrer las calles, porque para eso ya existe una empresa pública. Lo deseable sería que la gente dijera: “Oye, he aprendido cosas y ahora me buscaré algo”. Lo que ocurre en realidad es que salen de ahí y vuelven a estar como estaban.
P.- Tras sucesivas modificaciones del modelo, 2024 acaba dejando un sistema para las bonificaciones empresariales sobre las cuotas de la Seguridad Social en Ceuta y Melilla que la patronal juzga imperfecto. ¿Están ustedes satisfechos con la solución que el Gobierno central ha ofrecido?
R.-Satisfechos estaríamos si se dejasen las cosas tal y como estaban. Pero, bueno, teniendo en cuenta lo que ocurrió y la que se montó, podemos decir que todas las partes representadas en la Mesa de Diálogo Social están satisfechas. Claro, tiene que haber un mejor seguimiento del tema para impedir abusos y hacer cumplir también a los empresarios. Hoy se bonifican todos los trabajadores, todas las empresas, con el 50%. Tenemos que hacer cumplir que el trabajador tenga el 8%, y, si hay empresas que no lo hacen, es el Gobierno el que tiene que poner pie en pared.
Presionaremos al Gobierno para que aquellos que no cumplan pierdan las bonificaciones. En esto todos tenemos que salir beneficiados: el empresario y el trabajador. La bonificación es para mantener y crear empleo.