Estos son los riesgos de consumir alimentos con moho

¿Alguna vez te has preguntado qué sucede si, por error, ingieres moho presente en algún alimento? Aunque pueda parecer inofensivo, consumir productos contaminados con moho conlleva una serie de riesgos que van desde reacciones alérgicas e irritaciones hasta problemas gastrointestinales, e incluso daños renales y trastornos inmunológicos.

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El moho, ese hongo filamentoso de aspecto polvoriento que encontramos en paredes, frutas, pan y otros muchos lugares, es un organismo adaptable que prospera en diversas condiciones. Si bien algunos mohos son beneficiosos, como los utilizados en la producción de ciertos quesos o la penicilina, muchos otros pueden ser perjudiciales si se ingieren.

Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los principales peligros asociados al consumo de moho son las reacciones alérgicas, los problemas respiratorios y la intoxicación por micotoxinas, unas pequeñas moléculas tóxicas producidas por algunos mohos. La intoxicación por micotoxinas puede afectar órganos vitales como el hígado, el bazo y los riñones, además de causar vómitos, dolor abdominal, diarrea, irritación cutánea y problemas en el sistema nervioso. En casos graves, la intoxicación puede ser mortal, y los niveles de tolerancia en los alimentos son extremadamente bajos.

La exposición prolongada a las toxinas del moho también se ha relacionado con problemas de memoria, niebla mental, mareos, ansiedad, trastornos inmunológicos, inflamación e incluso un mayor riesgo de cáncer. Las aflatoxinas, producidas por el género Aspergillus y presentes en cacahuetes, frutos secos, maíz, arroz, higos, especias, aceites vegetales crudos y cacao en grano, son carcinógenos definitivos asociados al cáncer de hígado.

Existen numerosos tipos de moho que pueden contaminar los alimentos, entre ellos Penicillium, Aspergillus, Fusarium, Alternaria, Eurotium, Mucor, Cladosporium y Rhizopus. Algunas de las micotoxinas más comunes, además de las aflatoxinas, son las fumonisinas, la zearalenona, las ocratoxinas y la patulina. Estas moléculas son muy resistentes y pueden sobrevivir a los procesos de transformación y tratamiento de los alimentos.

¿Qué hacer si comes moho accidentalmente?

Los expertos insisten en que el moho visible es solo una parte del problema, ya que puede haber moho invisible y micotoxinas extendiéndose por todo el alimento. Por ello, la recomendación general es desechar los alimentos mohosos. La USDA solo considera seguro salvar algunas verduras duras y quesos duros, cortando al menos 3 cm alrededor de la parte afectada y evitando contaminar el resto. Sin embargo, otras instituciones son más prudentes y sugieren desechar cualquier alimento con moho visible.

La prevención es clave: revisa cuidadosamente el estado de los alimentos antes de consumirlos, compra productos frescos, almacénalos correctamente en lugares frescos y secos durante poco tiempo y mantén una buena higiene en la cocina.

Si accidentalmente ingieres una pequeña cantidad de moho, algunos expertos de la Clínica Cleveland sugieren no alarmarse, ya que en personas sanas no suele causar problemas graves. Sin embargo, ante cualquier duda o síntoma, es fundamental consultar con un médico. La recomendación general de los micólogos es la precaución en todos los casos.

La lucha contra el moho y las micotoxinas debe comenzar en el campo, con buenas prácticas agrícolas y un almacenamiento adecuado de los productos cosechados en ambientes secos y ventilados. Las estimaciones sugieren que hasta un 25% de los cultivos a nivel mundial contienen micotoxinas, lo que indica que aún queda mucho por hacer para garantizar la seguridad alimentaria.

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