Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Jueves, 29 de septiembre de 2016

PJD: músculo, prudencia y escenografía

Guardar en Mis Noticias.

Apenas abierta la carrera electoral en Marruecos, los islamistas parlamentarios del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), que junto con el PAM y el Istiqlal se presentan con 92 listas cada uno en todas las circunscripciones electorales, no han perdido tiempo corriendo a tomar posiciones lanzando claros mensajes y algunos guiños.

 

Con la excelente escenografía que les caracteriza, coparon el domingo 25 el complejo deportivo Mulay Abdallah de Rabat, concentrando alrededor de 20.000 personas entre militantes y seguidores llegados de todo el país, incluidas las Provincias del Sur (Sáhara Occidental), en una soterrada exhibición de músculo y siguiendo el milenario consejo de Sunt-Zu, proyección de fuerza. Solo del triángulo yebalí, sobre 800 personas viajaron desde Tánger, Larache, Alcazarquivir, Tetuán y Martil para aplaudir con fervor las palabras de un prudente y comedido Benkirán, introducido entre vítores y aclamaciones de una masa entregada por el otro gran protagonista del mitin de presentación de campaña, Saâd El Otmani, presidente del Consejo Nacional del partido de la lámpara.

 

En mítines y concentraciones, es evidente que el PJD carece de rival. No hay otra formación política en Marruecos (mención a un lado de la alegal Justicia y Espiritualidad, la Yamâa del fallecido jeque Yassin que ha llamado al boicot de las elecciones) que sea capaz de movilizar, sin pago y sin prebendas, tal cantidad de gente.

 

Por ello Benkirán amagaba sin rematar, contestando a la peculiar manifestación del pasado domingo 18 en Casablanca, que el PJD respetaba las reglas del juego y no iba a contestar, de la misma forma y juego sucio, a sus oponentes políticos. Ni antes ni ahora el PJD va a sacar los pies de las alforjas, siguiendo una estela de moderación ante el poder real en el país rayana, a veces, en la adulación y bajando siempre, sumiso, la cerviz.

 

Por lo demás Benkirán mantuvo un tono neutro y comedido, alejado de sus tradicionales ironías y diatribas a la oposición, de la que apenas se ocupó y sin mencionar ni una vez (“recibido” el aviso indirecto del último comunicado del Gabinete Real) el cuestionado concepto de “tahakum” (control), omnipresente y real por lo demás en la cultura social del país y vertebrador de la política del mismo. En todo caso el eje del mensaje del PJD fue doble: continuación de la política de reformas y estabilidad del país recordando también sobre la marcha, lo que no deja de ser un hito, la delicada situación de las mujeres marroquíes en Arabia Saudí mencionando expresamente el delicado caso de Lamia Moutamid, salvada finalmente de su calvario (Benkirán reconoció lo infructuoso de sus gestiones) por intervención del propio Rey.

 

Si bien es cierto que los logros políticos de los gobiernos Benkirán (I y II) son más bien raquíticos, no deben menospreciarse los continuos puenteos y zancadillas recibidos desde las profundidades del poder, el “Estado profundo”, que recibió en su momento hace cinco años la victoria electoral del PJD con una mueca de resignación. Con todo, el acervo político más importante aportado por Benkirán y los suyos, en un contexto magrebí cada vez más fluido e imprevisible, es la estabilidad y esto en Marruecos hay que agradecérselo a los islamistas parlamentarios del PJD quienes, al menos por el momento, han dejado a un lado sus proyectos ideológicos de reislamización del país centrándose en la compleja gobernabilidad del mismo.

 

Al menos en las formas. Porque todos sabemos que en última instancia hay otro “gobierno” tapado, en las sombras, que maneja los hilos y no ha soltado las riendas. “Tahakum” si, por supuesto. Mucho “tahakum”. Omnipresente. Y cada vez más.

 

Haya salud.

 

Visto.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados