Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Domingo, 9 de octubre de 2016

El PJD y “Le Maroc perdu”

Guardar en Mis Noticias.

Para el titular me he inspirado en el libro homónimo del periodista Walter H. Harris, escrito allá hace un siglo, aunque el sentido que le pretendo dar va por derroteros harto distintos. Porque las pasadas elecciones legislativas del 7 de octubre, en las que obtuvieron una aplastante aunque relativa mayoría los islamistas parlamentarios del PJD (Partido de la Justicia y el Desarrollo) han marcado un punto de inflexión en la evolución política del país, abriendo quizás y por primera vez las puertas a una azarosa transición política. Benkirán lo ha tenido claro y no se ha cortado un pelo al manifestar que “ha nacido un nuevo Marruecos”. La histórica mayoría alcanzada de 125 escaños ha supuesto tanto un plebiscito populista a la prudente y sumisa gestión “benkislamista”, así como un serio aviso al entramado del Neomajzén que se ha visto, superado por los acontecimientos, incapaz de boicotear o cuando menos ralentizar los resultados del escrutinio. Tiempo habrá de analizar los amplias razones que han conducido al PJD a una holgada victoria, dentro por lo demás de una dinámica electoral que camina claramente hacia la bipolaridad.

 

También y en contra de lo que se está escribiendo sobre un presunto batacazo de los “tractoristas”, el Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM), liderado por Ilyas El Omari, ha sufrido solo una dulce derrota pese a su espectacular crecimiento pasando de 47 a 102 parlamentarios y consolidándose, sin duda alguna, como la formación política líder de la oposición. El maniobrero rifeño ha logrado salvar los muebles.

 

La abstención ha sido lacerante: estimada en un 43% sobre los más de quince millones setecientos mil teóricos votantes (en Marruecos, democracia censitaria, solo puede acudir a las urnas quien está en el censo), habría que sumar a la misma los varios millones de marroquíes en edad de votar y que sin embargo, sorprendentemente, no están inscritos en el censo oficial. Sabido es que “si vives en Marruecos no te extrañes de nada”. Digo.

 

Con todo y aquí se entiende el titular del “Marruecos perdido”, el mayor golpe a mi juicio irreversible es el acusado por el feudal entramado llamado “Neomajzén”, agrupado en torno a Palacio. De entrada, el vergonzoso y desafortunado comunicado en plena campaña electoral del Gabinete Real, de una gran torpeza política, ha echado a los pies de los caballos a la Institución monárquica y al Rey mismo. No es la primera vez que este escribano del limes ha advertido, siguiendo la estela de las amargas palabras de Alfonso XIII camino del exilio, aquello de “Los cortesanos son la ruina de muchas monarquías”. Y los consejeros áureos también. Alguien debería de tener el coraje de contárselo al rey Mohamed VI, un soberano reformista y bien intencionado que puede verse sorprendido cualquier día por el viento de la historia. Como señala con lucidez la profesora Nabila Mounib, al frente de la Federación de Izquierda Socialista (FGD), formación que ha logrado con 2 diputados abrirse paso a codazos en el Parlamento, Marruecos debe encaminarse sin más dilación hacia una monarquía parlamentaria. Más pronto que tarde. Y al Neomajzén y su corte… ya le están encargando un brillante funeral de Estado con banda de cornetas, tambores y chirimías. No hay vuelta atrás. Al menos, Abdelilah Benkirán es sin duda un fiel islamista de Su Majestad. Es bien posible que los cinco años que vienen sean la última oportunidad y que, desaprovechada por torpeza, codicia o ignorancia, pueda arrastrar a Mohamed VI a figurar en la historia como el último Rey de la Dinastía Alauí. Torres más altas han caído. Alláh Akbar. Crucemos los dedos.

 

Haya salud.

 

Visto.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados