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Martes, 20 de diciembre de 2016

1964: De cuando la Virgen de África pasó por Sevilla y La Luisiana, camino de Madrid

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No hace falta que hayan transcurrido ni cincuenta ni cien años desde que ocurrió el acontecimiento que voy a recordar a los lectores de El Pueblo. Siempre se suelen utilizar fechas centenarias o cincuentenarias , o menos incluso, para dar a conocer hechos acaecidos y que resultaron relevantes en su día. Para nuestra querida Ceuta, no podía ser menos el rescatar del pasado una página de nuestra historia popular que protagonizaron en su momento un grupo de esforzados ceutíes. Las fechas: desde el 10 de Noviembre hasta el 25 del mismo mes del año de 1964. El acontecimiento: una marcha a pie desde Algeciras a Madrid en catorce jornadas, portando a hombros una reproducción de la imagen de la Virgen de África , para ofrendarla al Caudillo como recuerdo del paso del Convoy de la Victoria el 5 de Agosto de 1936.

 

Fue la Organización Sindical de Ceuta la promotora de la magna empresa con el propósito de hacer llegar al Jefe del Estado la réplica exacta de nuestra Patrona Santa María de África.

 

La idea no surgió espontáneamente sino que tuvo su origen en un acuerdo del Patronato de la Obra Sindical de Educación y Descanso , cuyos componentes eran empresarios y trabajadores, desde hacía más de seis años. Este Patronato, al igual que la totalidad de los empresarios, técnicos y trabajadores ceutíes, acariciaban la idea de llevar a Su Excelencia esta imagen.

 

La ocasión se presentó con motivo de la visita a Ceuta de miembros de la revista “Palabra”, de la Obra Sindical de Educación y Descanso. El Patronato de dicha organización trasladó a su jefe nacional don José Mª Gutiérrez del Castillo, esta justa aspiración de los ceutíes para que se llevara a cabo coincidiendo con la celebración de los XXV años de Paz española. Así las cosas, la Delegación Sindical de Ceuta desempolvó los viejos proyectos, actualizó algunos detalles y envió al señor Gutiérrez del Castillo el proyecto de realización de esta idea.

 

Puestos manos a la obra, la reproducción de la imagen de la Virgen de África no se hizo esperar. En un tiempo récord de 25 días, el imaginero y escultor jerezano apellidado Oliva, llevó a buen término el encargo.

 

Terminada la obra, hubo que desplazarse a Madrid. Lo hizo el delegado sindical don José Zurrón Rodríguez para informar al Ministro Secretario General del Movimiento y Delegado Nacional de Sindicatos don José Solís Ruíz, quien acogió la idea con sumo agrado, trasladando al Jefe del Estado la pretensión de los trabajadores ceutíes. Franco dio el beneplácito, dejando a la Organización Sindical la elección de la fecha para la entrega de la imagen.
Fue un gran acierto hacer coincidir la salida de la Virgen de África con la fecha conmemorativa de su coronación canónica el 10 de Noviembre de 1946. El pueblo entero, al lado de sus autoridades, tributó una grandiosa despedida a la Virgen.

 

Un detalle curioso fue la elección de los trabajadores que portarían por relevos a la imagen en un duro trayecto de más de 700 kilómetros desde Algeciras a Madrid. Constituyó un serio problema, ya que tan pronto se dio a conocer la peregrinación se inscribieron cono voluntarios 150 personas. Hubo que adoptar el sistema de selección en base a elegir primero a auténticos trabajadores; segundo, que hubiesen nacido en Ceuta y tercero, que reunieran las condiciones necesarias para poder llevar a cabo esta tarea. Así se llegó a seleccionar 20 trabajadores divididos en cinco equipos de cuatro personas cada uno, más un jefe de equipos, un jefe de expedición y un jefe de grupos. En total, fueron 23 las personas dispuestas a realizar aquella gesta.

 

Todas las jornadas – catorce en total- fueron perfectamente estudiadas por cuanto que los trabajadores fueron adiestrados durante un mes con intensos entrenamientos. Las marchas se fueron haciendo por el sistema de relevos, de tal suerte que cada equipo de cuatro hombres recorría diariamente doce kilómetros portando la imagen de nuestra Patrona.

 

La Virgen de África llegó a Sevilla a las 13 horas del día 12 de Noviembre. Hizo su entrada por la Avenida de La Palmera. La procesión llegó a la gran arteria de la ciudad hispalense presidida por el guión-escudo de Ceuta y la insignia sindical, marchando después los jóvenes ceutíes que cubrían el recorrido, y a continuación la venerada imagen portada por cuatro trabajadores. Detrás iban el señor Zurrón Rodríguez como delegado provincial de Sindicatos, el P. don Teodosio Villalobos y el asesor de la Organización Sindical, P. don Eulogio Fernández.

 

La imagen de Santa María de África lucía como atributos una réplica del bastón de mando del Gobernador General de Ceuta, la medalla de Alcaldesa Perpetua y el fajín de Capitán General, apareciendo el paso cubierto de flores depositadas por los fieles.

 

En la misma Avenida de La Palmera se incorporaron a la procesión el Secretario provincial de Sindicatos, señor Álvarez de Toledo acompañado de otras autoridades sindicales. A ambos lados del paseo sevillano se encontraban congregadas las niñas del Colegio de las Hermanas de la Doctrina Cristiana que tributaron vítores a la Virgen entonando cánticos religiosos.

 

Fuerzas de la Guardia Civil y de la Policía Armada daban escolta a la Virgen, sumándose de este modo a la comitiva en su triunfal recorrido. También participaron las niñas del Instituto Murillo sito en La Palmera y centenares de personas, incluidos trabajadores de distintas industrias sevillanas, hasta el punto de que al llegar el cortejo a la calle Menéndez Pelayo, el acompañamiento era tal que la circulación se hizo casi imposible hasta llegar al templo de los Padres Capuchinos situado en la Ronda de su nombre, donde recibiría culto durante su estancia en Sevilla.

 

Es digno de resaltar que el gobernador civil de la ciudad hispalense, don José Utrera Molina, estampó en el libro de ruta de los peregrinos ceutíes la siguiente dedicatoria:
“Con todo mi entusiasmo y admiración por esta esforzada peregrinación que los hombres del trabajo de Ceuta realizan con la gloria de llevar sobre sus hombros a Nuestra Santísima Virgen, Santa María de África. Sevilla, 12 de Noviembre de 1964. Utrera Molina, gobernador civil”.

 

Siendo las 20:30 horas de ese día, visitó a la Virgen de África en el convento de Capuchinos el Capitán General de la II Región militar don Alfredo Galera Paniagua- de tan grato recuerdo entre los ceutíes por sus años de estancia al frente de la Jefatura del Ejército del Norte de África como Teniente General- , que oró breves momentos ante la imagen, pronunciando después unas palabras de aliento a los peregrinos por llevar a cabo esta admirable empresa.

 

A las seis de la mañana del día 13 de Noviembre, y tras la celebración de una solemne misa ante la Virgen de África, se organizó la peregrinación para cubrir la etapa Sevilla- La Luisiana cuyos 69 kilómetros de recorrido serían cubiertos en aproximadamente 16 horas.

 

Ese día el tiempo previsto según el Observatorio de San Pablo era de cielo despejado con riesgo de neblinas matinales y vientos débiles de componente este. Las temperaturas oscilaban entre lo 23º de máxima, bastante suaves para la época del año, y 6º de mínima.

 

Tras el recorrido realizado por la carretera nacional IV, dirección Córdoba, y después de pasar por la localidad de Carmona donde el pueblo tributó un cariñoso recibimiento a los viajeros, la expedición llegó a La Luisiana, pueblo de colonización fundado en 1768 en época de Carlos III, a las diez de la noche. La normalidad fue la tónica general en el trayecto con arreglo a lo previsto por parte de los organizadores.

 

Al llegar la comitiva a su destino, fue recibida por el Ayuntamiento en pleno y el pueblo en masa, que hizo objeto de una extraordinaria acogida a la Virgen de África. En reunión celebrada por la Corporación, con asistencia del señor Zurrón, se acordó nombrar Alcaldesa Perpetua de La Luisiana y sus aldeas a la Virgen de África. El texto del nombramiento decía así:
“El Ayuntamiento de La Luisiana en sesión del 13 de Noviembre de 1964, acordó a una voz proclamar con devoción y entusiasmo Alcaldesa Perpetua de esta Villa y sus Aldeas a Nuestra Señora Santa María de África, suplicando a tan gloriosa Señora se digne aceptar esta Medalla de oro como testimonio de nuestra veneración y agradecimiento al honrarnos con la presencia de su bendita imagen a su paso por estas tierras desde Ceuta al Palacio de El Pardo”. Firmaban el Acuerdo Municipal el Alcalde don Ramón Freire González, el Secretario y los 9 Concejales de la Corporación Municipal.

 

La imagen de la Virgen fue transportada a la iglesia parroquial donde se celebró solemne ceremonia religiosa, cantándose una Salve por el pueblo allí congregado. Hizo la ofrenda de flores a la Virgen un grupo de mujeres luisianeras ataviadas con trajes de flamenca.

 

Por su parte el Ayuntamiento acordó dar el nombre de Virgen de África a una barriada de 76 viviendas que se estaba construyendo en aquel entonces por parte de la Obra Sindical del Hogar, como reconocimiento a la Virgen y a los hombres del trabajo ceutíes que portaban a hombros la imagen, en su periplo por Andalucía camino de Madrid. Seguirían diez etapas más hasta alcanzar la capital de España el lunes 23 de Noviembre.

 

El miércoles 25, a las once de la mañana la Virgen de África llegó al palacio de El Pardo, su destino final quince días después de su salida de Ceuta. Los expedicionarios ceutíes fueron acompañados en su visita al Jefe del Estado por el ministro Secretario General del Movimiento, don José Solís Ruíz. Objetivo cumplido.

 

 

El Alcalde de Ceuta, don Alberto Ibáñez Trujillo, llegado a Madrid para la ocasión, fue el encargado de pronunciar unas palabras, ofreciendo la reproducción de la Patrona de Ceuta a Su Excelencia el Jefe del Estado, a lo que el Generalísimo contestó con las siguientes:
“ Es para mí una satisfacción el recibiros y que seáis portadores de la imagen de la Virgen Santa María de África. Ella nos acompañó en nuestros días duros y difíciles en las campañas africanas. Ella presidió la muerte de tantos soldados españoles y Ella fue la que acogió siempre nuestras oraciones y nuestros deseos. Esta peregrinación que habéis realizado por España, trayendo a hombros la Virgen, es una afirmación de fe, de unidad y de confianza. Que Ella nos tenga siempre, a España y a todos, protegidos, como protegió a Ceuta en los tiempos de los portugueses, del gobernador Pedro de Meneses, y acompañó en todo instante a los capitanes y gobernadores. Muchas gracias a todos .¡Arriba España!

 

En el acto también estuvo presente el por entonces Teniente General , Gobernador militar de Ceuta y Jefe del Ejército del Norte de África, don Cástor Manzanera Holgado que ese mismo día había sido recibido en Audiencia militar por parte del Generalísimo.

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1 Comentario
Fecha: Miércoles, 21 de diciembre de 2016 a las 07:26
Noe
Mi padre fue uno de esos trabajadores elegidos para llevar a la Virgen, lo recuerda con mucho cariño.

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