Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 11 de mayo de 2017

Las acusaciones no se pueden hacer a la ligera

Guardar en Mis Noticias.

Que las condiciones en las que trabajan las portea-doras son penosas y pueden atentar directamen-te contra los derechos humanos, no se le escapa a nadie, pero de ahí a acusar directamente a los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de agredir a estas mujeres e incluso abusar sexualmente de ellas, no es que haya un paso, si no todo un desierto que se ha atravesado sin pensar muy bien en las consecuen-cias. Es fácil lanzar acusaciones a diestro y siniestro cuan-do se trata de defender la vulneración de los derechos hu-manos, pero la que ha hecho en esta ocasión la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) parece que está completamente fuera de lugar y, de ser cierta, el lu-gar para hacer la denuncia no es los medios de comunica-ción si no un juzgado, dado la gravedad de lo que conlleva. A este lado de la frontera, los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil están para preservar los derechos de quie-nes se cruzan en su camino. Por muy penosas que sean las condiciones en las que trabajan las porteadores, acuciadas por la necesidad y empujadas a esta forma de ganarse la vida por la falta de recursos, es inconcebible que un agen-te aproveche esta vulnerabilidad para abusar de una mujer. Es un delito en toda regla del que acusan precisamente a quienes tienen que velar por que estas situaciones no ocu-rran y, en el caso de que lo hagan, su objetivo es coger al culpable. Así que no, no se puede consentir que se acuse a los agentes de delitos tan graves y no haya consecuencias. Eso sí, que estos abusos se produzcan contra las porteado-ras y sea por parte de otros colectivos como quienes diri-gen las mafias del porteo, es distinto, pero para atajar esta realidad no se puede culpar de ella a todos sin distinción. Hay que fijar el objetivo para saber contra quién disparar cuando las acusaciones son tan graves.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados