Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Luis Mauricio
Domingo, 3 de septiembre de 2017

Anastasio Cejudo y Núñez de Aldana

Guardar en Mis Noticias.

Anastasio Cejudo nace en Ceuta un 27 de abril de 1741, siendo bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios el día 29 del mismo mes y año, eran sus padres D. Antonio Cejudo, capitán del regimiento de León y Doña Ana María Aldana, fueron sus padrinos D. Rafael Antonio Saavedra y doña Teresa Cejudo.


 Ingresa en el ejército como cadete en 1753 a los doce años de edad, va ascendiendo en el escalafón y en 1766 con la graduación de teniente ayudante estaba destinado en el regimiento de León, pasando de guarnición a la plaza de Puerto Rico donde ocupó el cargo de director de la academia de cadetes, esto le valió para graduarse de capitán a principios de 1771 y al finalizar este mismo año era ascendido a capitán efectivo. En 1772 fue ascendido a sargento mayor del regimiento de Cartagena de Indias con el que fue destinado a Riohacha.


En 1773 solicitó permiso para contraer matrimonio con doña Bibiana Montes, siéndole concedido dicho permiso, al contraer matrimonio Anastasio Cejudo contaba con 32 años de edad y su esposa 18.


En 1776 obtiene la graduación de teniente coronel un año más tarde fue nombrado gobernador interino de Riohacha. En 1777 al prepararse la expedición para el río San Juan en Nicaragua se le nombró comandante de las tropas de desembarco y posteriormente se le puso al mando de las avanzadas del importante fuerte de Bocachica en Cartagena de Indias.


En 1782 fue nombrado caballero de hábito de la orden de Santiago.


En 1783 se encontraba en Cartagena de Indias con el excmo. Sr. arzobispo virrey Caballero y Góngora, dándole este el mando militar y político de las provincias de lo Riohacha y Santa Marta, dos años más tarde en 1785 se le asigna el mando de mar y tierra en la expedición a Darién. (La región del Darién colonial, es la frontera territorial de la actual Colombia y Panamá), que era vital para la corona española debido a su situación entre el Caribe y el Pacifico con grandes recursos naturales. Pero el problema era que esta zona estaba controlada por grupos de indígenas no reducidos, lo que impedía la rápida articulación al circuito comercial y administrativo de la América hispana.


El virrey Caballero y Góngora se trasladó a Cartagena de Indias para supervisar la campaña, salieron las primeras expediciones en 1785, y ocupar los puertos de Caimán, Mandinga y Concepción, zarpando de Cartagena el 22 y 27 de enero, en total salieron tres divisiones. La última en ser ocupada fue Caledonia en 1786 a partir de aquí se le llamaría Carolina de Darién. Se calcula en mil los efectivos que participaron. Cartagena de Indias mandó las unidades a Caimán y Carolina, mientras que la de Panamá había salido para Mandinga y Concepción.


El mariscal de campo Arévalo dirigió las operaciones desde Cartagena, y Anastasio Cejudo con el regimiento de infantería de Cartagena, que participo también en la campaña de la Guajira, coordinó las acciones desde Carolina.


Estando Cejudo en Caimán en 1786 muchos cayeron enfermos entre ellos el mismo Anastasio Cejudo debido a la climatología y al agua, sobre todo la de los pozos, teniendo que ser sacado gravemente enfermo y privado de sentido, aún sin reponerse pide volver a Caimán. Pero es enviado a Santa Fe con una importante comisión, la de proteger la seguridad del reino y a la vez da hacer la inspección de las milicias.


Fue nombrado en 1787 para la creación de la subinspección general de tropas de reino. El 1.º de junio de este año se le concede el grado de coronel efectivo del regimiento fijo de Cartagena de Indias.


El virrey Caballero y Góngora en 1789 junto a Anastasio Cejudo su asesor, argumentaban que las tropas veteranas, convertidas en una especie de policía de orden público en el interior del territorio de Nueva Granada, lograrían que se pudieran llevar a la práctica las medidas reformadoras de la monarquía, con el prestigio moral o la simple persuasión. Con fecha del 1 de abril de este mismo año Anastasio Cejudo hace un amplio informe titulado. “Conocimiento del subinspector general de las tropas del reino D. Anastasio Cejudo, de los gastos que causan las milicias disciplinadas”, no se detalla por su largo contenido.


Anastasio Cejudo, ante la crisis de las Cajas Reales propuso un proyecto a la Corona, que se vendiera el Palo de Brasil en las colonias amigas y a cambio se trajeran esclavos que eran más vendibles en esta provincia, y así poder costear la pacificación sin costes al Real Erario. Este proyecto fue aprobado por la Corona. (Palo de Brasil, madera para ebanistería y construcción de instrumentos musicales, en época colonial principalmente como colorante)


En 1791 Anastasio Cejudo fue ascendido al grado de brigadier.


Ya en 1795 se le hace entrega del mando de gobierno militar y político de la comandancia general de la plaza y provincia de Cartagena de Indias. También asume la subinspección general de tropas del virreinato en el nuevo reino de Granada y provincia de tierra firme. Sustituyendo a don Joaquín Cañaveral. Siendo ascendido a mariscal de campo.


El 1.º de marzo de 1796 Anastasio Cejudo escribe al príncipe de la paz, Godoy, felicitándole por su nombramiento de príncipe. En este mismo año, de nuevo escribe al príncipe de la paz, esta vez comunicándole haberse posesionado del cargo de comandante general y gobernador de Cartagena de Indias, dicho cargo como se indica arriba le fue entregado por su antecesor D. Joaquín Cañaveral.


En este mismo año fue nombrado como interino para el virreinato de Santa Fe. En caso de ausencia o fallecimiento del virrey Pedro Mendinueta.


El 30 de julio recibe una real orden comunicándole el proyecto de Inglaterra de mandar fuerzas sobre América. Tras la declaración de guerra de España a Inglaterra, por real orden de 9 noviembre de este 1796, los virreyes de América reciben información de la corona española, para que se comunique a sus subordinados la necesidad de estar preparados, con el fin de hacer frente a un posible ataque británico; a la vez se les solicita notificación del estado de los pertrechos.


En Enero de 1798 Cejudo envió al virrey Mendinueta noticias sobre una nueva posibilidad de incursión de los ingleses por las costas de la Provincia de Riohacha valiéndose de la ayuda de los indios guajiros. Según información que había recibido desde Jamaica. Cejudo señaló la existencia de planos del envío a los indios guajiros por parte de los ingleses de unos 6.000 fusiles. Estos indígenas incursionarían por la vía de Valledupar hacia el interior de reino, siguiendo la vía del río Magdalena. Según el cálculo que había ordenado Cejudo para determinar el tiempo que tardarían en “interiorizarse” las tropas enemigas, se estableció que desde las costas de La Guajira, Valledupar distaba 3 o 4 días de camino y desde Valledupar a la Villa de Socorro, en la Provincia de Guanentá, parte del actual departamento de Santander, se llegaba en 20 días y medio. En jornadas que podía transcurrir desde las siete de la mañana a las tres o las cuatro de la tarde o teniendo la capacidad de reacción de la ciudad de Santa Marta, conocida de primera mano por Cejudo, cuando en 1776 la ciudad solo fue capaz de suministrar 55 hombres de los 100 solicitados para la pacificación de los indios guajiros. Este solicitó el reforzamiento de la seguridad del vecindario de Valledupar y recomendó a don Agustín de la Sierra, natural de la Villa de Laredo en Santander, España quien se había desempeñado como coronel de las Milicias provinciales de Riohacha, organizadas por Caballero y Góngora años atrás como parte de las campañas de pacificación de la frontera.


Siguiendo las indicaciones de Cejudo, el virrey Pedro Mendinueta hizo uso de sus facultades y ordenó la creación del Cuerpo de Milicias de Valledupar.  Mendinueta aprovechó los residuos del Regimiento Provincial extinguido en virtud del último reglamento (1794) y que se denominaba de Riohacha, sin duda, porque su objeto era la defensa de este puerto, pero que tuvo su alistamiento y demarcación en el citado Valledupar, informando sobre el particular a los gobernadores de Cartagena, Santa Marta y Riohacha, con indicaciones precisas en caso de presentarse el temido choque.


 Anastasio Cejudo por orden del Virrey, organizó el regimiento de infantería y dragones de milicias disciplinadas de Valledupar.


Constaba de 400 plazas y 4 compañías de infantería, y otras cuatro de dragones de caballería, con una fuerza total de 600 plazas.


Las cuatro compañías de infantería tenían sus sedes en Valledupar, Badillo, Valencia de Jesús y San Juan Bautista.


Las cuatro compañías de dragones se asentaban en Valledupar, Badillo, San Juan Bautista y El Jobo.


Cada compañía constaba de un capitán, un teniente, un subteniente, cuatro sargentos, sus cabos y su tambor.


Academia Militar: Director, teniente coronel D. Joseph Ramón de Leiva.


LA CONSPIRACIÓN DE MARACAIBO


A principios de 1799 llegó a Cartagena de Indias un pequeño grupo de esclavos franceses, supuestamente comprados en Santo Domingo, planeaban la toma del castillo de San Felipe de Barajas, así como la de otras fortalezas, el alzamiento de las poblaciones negras y aniquilamiento de los blancos, todo fracaso cuando el cabo 1.º Manuel Iturren, perteneciente al batallón de Voluntarios Pardos, se negó a colaborar avisando a Anastasio Cejudo sobre este levantamiento. En esta ocasión las unidades de Pardos permanecieron leales a Cejudo y este pudo desbaratar la conspiración, quien en adelante “siguió tratando a los Pardos, como pieza fundamental de su estructura de defensa”.


En 1802 se barajó su nombre como posible virrey de Nueva Granada, cargo que él mismo había solicitado ese año. Sin embargo, la corona se equivocó totalmente al designar para ese puesto a otro militar, de origen noble y con mucha más influencia que él, el arbitrario aragonés D. Antonio Amar y Borbón que se mantuvo en el cargo hasta 1810. Este, con su política de represión brutal y desmedida, contribuyó mucho a forjar la conciencia independentista de los criollos en ese virreinato.


El 25 de abril de 1804 Anastasio Cejudo, remite oficio:


El señor D. Anastasio Cejudo, gobernador y comandante general de Cartagena de Indias, remitió al excmo. Sr. D. Joseph Antonio Caballero, Secretario de Estado y del Despacho de Gracia y Justicia, y encargado interinamente del de la Guerra, del Consejo de Estado, el oficio siguiente:


Entre los cuidados que con particular preferencia han llamado mi atención desde mi ingreso á este Gobierno, ha sido siempre el de la conservación de la salud pública, valiéndome de ello de quantos medios he podido imaginar, tanto en la asistencia a los enfermos del Real Hospital Militar, cuyo establecimiento facilitó con las mayores ventajas á la Real Hacienda, como en todo lo demás relativo á su mejor servicio y utilidad; pero habiendo observado, con sumo dolor, que la mayor parte de los individuos de las provincias altas del Reyno, que baxan á esta plaza en clase de reclutas para servir en el Regimiento Fixo, y de los europeos que se remiten, de la Península con el mismo destino ,igualmente que las tripulaciones de los correos marítimos de S.M. y de otros buques procedentes de aquellas que se dirigen a este puerto, perecían en el Hospital a los pocos días de entrar en él, de resulta de las calenturas pútridas ó pestilenciales, conocida con el nombre de Fiebre Amarilla, que tanto estrago a causado en España y América; procure con el mayor desvelo adquirir quantas noticias y conocimientos fuesen capaces de extinguir las causas de semejante epidemia, valiéndose de facultativos y personas más inteligentes y acreditada; hasta que habiendo visto en uno de los muchos papeles públicos, que la curiosidad difunde por todas partes, que se recomendase la utilidad de frotar freqüentemente á los contagiados con aceyte común de aceitunas, hice llamar inmediatamente al Proto-Médico de la ciudad, encargado como primero de la asistencia del mismo Hospital Real; y consultándole la inocencia del remedio, se puso desde luego en práctica con el feliz suceso que acredita la información jurídica que hice actuar, y reverentemente acompaño á V.E., á fin de que digne recurrir á los R.P. de S.M. para su soberana inteligencia, y que obre los efectos que fueren de su Real agrado en beneficio de la humanidad y conservación de sus amados  vasallos; en el concepto de que se continua experimentando la utilidad de tan precioso descubrimiento, de que doy noticias con el propio objeto á los Gefes de los puertos inmediatos de este continente, y á V.E. en esta primera oportunidad con respecto a la importancia.


Dios guarde á V.E. muchos años.=Cartagena de Indias 25 de abril de 1804, el Señor Anastasio Cejudo, Caballero de la Órden de Santiago, Mariscal de Campo de los Reales Exércitos, Gobernador, Comandante General de ella y su provincia, y Subinspector General de las tropas de este Reyno por S.M., dixo: Que con motivo de haber leído uno de los papeles públicos el buen efecto que causaban las frotaciones con aceyte común en los que se hallaban cometidos de fiebre amarilla, cuya enfermedad así en América como en Europa ocasiona terribles estragos, que son notorios; y deseoso de remediarlos y precaverlos en esta plaza, llamo de intento enseguida al Proto-Médico de ella, Licenciado D. Juan Arias, médico del Real Hospital Militar de esta misma plaza, y enterándose de la noticia, lo previno que si no hallaba en su inteligencia algún irremediable inconveniente, usase desde luego el remedio que en ella constaba, y que estos vieran ó fueran acometidos de dicha fiebre, dando oportuno aviso de las resultas a este Gobierno; y siendo pasado quatro meses desde que se puso en execución y surtido el apetecido beneficio que se deseaba, según los partes del referido Prot-Médico; para acreditarlo en debida forma, y dar los avisos correspondientes á la superioridad, y demás que convenga en bien de la humanidad, manda su Señoría se pase este auto al precitado Proto-Médico, para que enseguida ponga sobre el particular su informe circunstanciado, precediendo después el presente escribano, en virtud de la comisión que se le confiere, á recibir declaraciones juradas sobre lo mismo á los empleados de dicho Hospital que les conste; y lo firmo por ante mi, de que doy fe=Anastasio Cejudo-Por mandato de su Señoría=Agustín Joseph Gallardo=Escribano de Guerra.- (Relación de las calenturas biliosas, remitentes amarilla-V-II. Lietral)


En 1807 un año antes de fallecer Anastasio Cejudo el escultor Hermenegildo José de Ayala, labró el camarín y el retablo del Cristo de la Expiración en la iglesia de Santo Domingo de Cartagena de Indias.


Dicho camarín y retablo tiene una leyenda que dice:


“A mayor honra y gloria de Dios se hizo este camarín a devoción del señor DON ANASTASIO ZEJUDO NUÑEZ, dado caballero de la orden de San Thiago, mariscal de campo de los reales exércitos, gobernador y capitán general de esta plaza y provincia a su costa acabose año de 1807, por Hermenegildo de Ayala, natural de esta ciudad”.


 Un año más tarde el 25 de febrero de 1808 a las doce de la noche fallece en la Ciudad de Cartagena de Indias Anastasio Cejudo, después de una grave enfermedad. Gobernó dicha plaza durante 12 años, y sus servicios militares desde que llegó de España, fueron en los empleos de sargento mayor, teniente coronel en jefe, hasta el grado de mariscal en que espiró. Su carácter fue enteramente militar, sus modales muy políticos, y su muerte un buen concepto de piedad, falleció a los 67 años de edad.


A su muerte sería sustituido por el coronel Blas de Soria, (natural de Orán y casado por poderes en la Parroquia de Nuestra Señora de los Remedios de Ceuta, con doña Juana Rodríguez natural de esta última ciudad).


El Regimiento de Infantería Cartagena N.º 70, tiene sus orígenes en las Compañías Fijas de Cartagena de Indias, desde 1716, siendo su primer jefe el coronel brigadier D. Anastasio Cejudo.


En la documentación durante su estancia en América firmaba como Zejudo, es el mismo caso de un escrito anterior nuestro sobre Eleuterio Cebollino (Zebollino). 

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2017 • Todos los derechos reservados