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Javier Ángel Díez Nieto
Lunes, 16 de octubre de 2017

Impidamos los muros con Cataluña

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Solo falta el final del secreto de la banca andorrana el próximo 2018. ¡Que cosas nos van a enseñar de las mentiras que a los independentistas durante tanto tiempo les han alimentado!

Por fin…ya están pasando los ruidos y colores de banderas en las calles de nuestra catalana región. Ahora solo queda esperar que los pequeños grupos sociales con un mínimo poder elemental irreflexivo e irresponsable se silencien. Su inercia al influjo engañoso y violento, poco a poco se deberá terminar. Y por fin… cada día son más los que advierten los riesgos personales y económicos que una separación unilateral de España, Europa y de toda una sociedad occidental les depara. Solo falta el final del secreto de la banca andorrana el próximo 2018. ¡Que cosas nos van a enseñar de las mentiras que a los independentistas durante tanto tiempo les han alimentado! Con todo ello, la ucrónica y utópica nación que proyectaban sobre un magnifico devenir, se está deshaciendo rápidamente ante sus ojos. ¡Solo los necios no lo pueden ver! Por todo ello la idea de la nación española dentro de la unión europea es una idea que merece la pena realizar, defender y propagar acabando con los estúpidos aldeanismos de separación regional. Y además… porque todos debemos vernos perteneciendo a una unidad cada día mas amplia…es la lógica evolución de la humanidad… familia, tribu, ciudad, provincia, región, nación, unión europea…hasta llegar a la unión mundial.

Ahora se presentan nuevas vías para todos y son estas nuevas vías las que alejan los graves riesgos, que algunos hombres enfrentados han causado entre su mismo pueblo. Porque desde hace más de cuarenta años nuestra Carta Magna acabo con las endurecidas fronteras regionales y nacionales, aumentando la porosidad entre su diversos y diferentes territorios. Es decir, buscaba que la convivencia entre nosotros fuese mejor…la mejor norma pensada para convivir el uno para el otro en un espacio de seguridad, libertad y justicia. Y gracias a ella, ahora vivimos en un territorio que supera la regionalidad y a los mismos estados en vías de la consecución de una unidad más grande…más universal…más democrática. Porque en la región se nace pero solo es un instrumento social y… nada más, en cambio la nación es algo que se sobrepone a la idea de pueblo, que debe hacerse y prehacerse día a día. Por eso, solo es en la unión constitucional nacional, donde todos superando el romanticismo de las almas adolescentes medievales, tendremos siempre un lugar respetado en igualdad. ¡Porque nosotros la estamos haciendo cada día! Y con ella se acaba el distanciamiento moral que entre los diversos pueblos que siempre se ha mostrado con insolidaridad, ya que la convicción de una absurda identidad regional fue siempre la última forma histórica de acabar con la unidad nacional.

Es que además… en la Carta Magna se sobreentiende que hay una ley superior a todos nosotros y es aquella… nunca formalmente sancionada, prescrita ni enunciada que exige que es obligatorio para todos comportarse de modo que la nación pueda subsistir. No es una perogrullada sino que expresa una maciza realidad que siempre ha existido en todos los países democráticos. Por eso, el convoluto al que nos ha sometido el Parlamento catalán es inadmisible para cualquiera que reflexivamente analice su futuro e intención. Porque la ley y las normas que nos hemos dado desde 1978 es una realidad más efectiva y completa, que lo que unilateralmente una parte esta intentando imponer al todo. 

Quizás el problema esté en ese término que acuñamos como Opinión Publica en la que al parecer se basa fundamentalmente la idea de “Poder público democrático”. En ello hay una gran dosis de error, que permite pensar que quien domine la calle dominara al gobierno, sea este local, regional o nacional, es lo que actualmente se denomina populismo. Con ello, con el populismo, es difícil diferenciar entre gobierno y la opinión de la calle en general. ¡Ganemos la calle! es el grito de todos estos grupos divergentes de la sociedad. Y en este aspecto en Cataluña es donde grupos como la ANC u Ómnium, aunque son totalmente discrepantes entre ellos…y también la CUP, convertida en una mediocre apariencia de “kale borroka” vasca, intentan imponer su idea de pensamiento único con la violencia y amenaza. Porque estos ridículos grupos de nuestro tiempo consideran que dominando la calle dominaran al gobierno, sea este de la tendencia que sea. Es decir…que intentando acabar con el credo intelectual y moral de Europa base de su prosperidad son simplemente un determinado y pobre instrumento, que permite confundirlos con lo que se denomina “Opinión Pública”. Esto… es lo que les da fuerza, debilitando a los legítimos gobiernos nacidos de las urnas para que acepten sus imposiciones. De esta manera para la opinión pública, unos pocos dominando las calles y silenciando a los demás intentan someter a los que democráticamente gobiernan.

Son de esta manera, estos actuales demagogos quienes con sus tácticas irresponsables, extremando todo, asustan e imponen sus pensamientos sobre los demás. Así se siembran ideas de nacionalidad y diferencia, haciendo de ellas un verdadero programa político que solo a ellos interesa. Es una forma de someter a todos los que no piensan como ellos. La idea de pueblo…la idea de identidad… son algunas de las bases en las que descansan todas las pequeñas reflexiones públicas de estos anárquicos hiperdemagogos que confundiendo y mintiendo a la gente pretenden hacerse buenos a los ojos de la opinión nacional e internacional. Cambian de esta manera entre la gente el deseo de pertenecer a una nación, para desear pertenecer a una tribu callejera 

Y a esto es lo que estamos asistiendo estos últimos días en las calles de nuestra Cataluña. Demagogos que intentan convertir una magnifica región en una pequeña comunidad tribal, sometida al hechizo y amenazas de sus absurdas demagogias. Sinceramente… creo por el contrario que lo único que conseguirán es convertir el jardín catalán en una cárcel de muros negros y sucios barrotes, carentes de libertad. Esto… es solo lo que conseguirán los anti sistemas de la CUP… o la ANC u Ómnium si siguen confundiendo a la gente, empequeñeciéndola para manejarlas a su propio interés. Es decir…”Contra peor, mejor para ellos”. Pero antes o después… ¡La historia les exigirá sus responsabilidades! 

Y sobre todo… todos hablamos del artículo 155 y del 116 de la Constitución como posibles soluciones…esto está bien…porque… al menos… todavía no hablamos del garantista artículo 8. ¡En fin…este lunes día 16 de octubre del 2017 saldremos de la incertidumbre o no… porque yo espero una nueva estratagema que alargue la duda y mantener su victimismo!

Pero sobre todo…sobre todo…no dejemos que nos domine el estereotipo sentimental de diferenciar a los catalanes de los demás españoles. Porque en la euritmia nacional, Cataluña tiene un importante lugar desde siempre. Eso solo sería solo sería un triunfo para los pocos independentistas que nos han crecido desde dentro como los champiñones.

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