Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
J.M. Rincón
Jueves, 12 de abril de 2018
INMIGRACIÓN-RESCATE

“De no haber actuado en ese instante estaríamos hablando de muertos”

Guardar en Mis Noticias.

Más de doce minutos de rescate en los que durante cuatro largos e interminables minutos se vivieron momentos de gran tensión y de una peligrosidad extrema. “Pese a la crítica situación en la que nos encontramos, no llegué a pensar nunca que de allí no salíamos con vida, porque a lo mejor si lo hubiera sido así no estaríamos aquí hoy”.

Este jueves, la Guardia Civil daba a conocer el peligroso rescate que se llevó a cabo este miércoles, ante un mar embravecido, y en el que se lograba salvar la vida a los ocho inmigrantes de origen subsahariano que tras un fuerte golpe de mar cayeron al agua y estuvieron a punto de perecer ahogados.


Una importante dotación de la Guardia Civil se desplazó hasta la zona de Benzú, donde se estaba produciendo esta peligrosa situación, y cinco agentes, entre ellos un teniente de la Guardia Civil, no dudaron en arriesgar sus vidas para evitar que hoy se estuvieran hablando de nuevas víctimas mortales debido a la inmigración ilegal, resultando incluso heridos y teniendo que ser atendidos por la Cruz Roja después de doce eternos minutos de lucha encarnizada contra el mar para llevar hasta la orilla a los ocho inmigrantes subsharianos.

 

“Corrimos un gran riesgo, pero volveríamos hacerlo porque estaban en juego varias vidas”


El teniente Isaac y el guardia Iván, fueron los dos que más en riesgo pusieron sus vidas, ya que sin dudarlo ni un instante y al comprobar que la situación era tremendamente crítica, se lanzaron al agua para acercar hasta la orilla y sacar a los inmigrantes, ayudados por los otros tres agentes que integraban el grupo.


Como ya informó este diario, este miércoles lograron acceder por mar, pese a la peligrosidad que este presentaba, un total de dieciocho inmigrantes, todos ellos varones excepto cinco mujeres y un bebé de seis meses, por la zona de Benzú en dos embarcaciones distintas. Mientras una llegaba con cierta fortuna a la orilla, la segunda de las embarcaciones, alrededor de una hora y media más tarde que la primera, zozobraba después de recibir un fuerte golpe de mar, cayendo al agua sus ocho ocupantes, seis varones y dos mujeres.

 

“Logramos salvarle la vida a estas personas gracias al buen hacer de todas las fuerzas intervinientes”


El video publicado por la Guardia Civil, que recogen los doce intensos y peligrosos minutos que los agentes estuvieron luchando contra un mar embravecido para salvar a estos inmigrantes, lo dice prácticamente todo, pero aun así, EL PUEBLO quiso conocer de primera mano cómo se vivieron esos instantes hablando tanto con el teniente Isaac como con el guardia Iván.


Ambos reconocen que, tras lo ocurrido, ya en frio, visionando de nuevo las imágenes de lo ocurrido es cuando les ha dado miedo la situación vivida, pero que en aquel instante lo único que pensaron es que, pese a tener activados a los GEAS, la crítica situación en la que se encontraban los inmigrantes y la furia del mar evidenciaban que “no había tiempo y teníamos que intervenir si o si, ya que era una situación extrema que requería tomar una decisión y llevar una actuación extrema, no habiendo otra posibilidad que lanzarnos al agua a por ellos”, reconoce el teniente mientras Iván, el guardia, asiente con la cabeza y comenta que “o se actuaba en ese momento o la vida de ellos no la íbamos a poder salvar”.

 

“Salvar la vida de estas personas es nuestra mayor recompensa”, reconocieron los agentes


Por ello, al observar como una imponente ola golpea la embarcación haciéndola desaparecer y con ella a sus ocho ocupantes, lo primero que hicieron, al comprobar que sus ocupantes salían a flote con dificultad, viéndose en serios apuros para alcanzar la orilla, fue soltar todo lo que llevaban encima y acudir al rescate de estas personas.


Preguntados si en esos instantes no pensaron el riesgo que podían correr de perder incluso la vida junto a los inmigrantes, el teniente Isaac pone de manifiesto que precisamente el riesgo “forma parte de nuestro trabajo y lo asumimos. Nosotros cuando entramos en la Guardia Civil ya asumimos que nuestro trabajo conlleva una serie de riesgos, al igual que pueden existir en otros tipos de trabajo, y en este caso ese riesgo pasaba por salvar la vida de estas personas, y desde luego la máxima recompensa a nivel de trabajo de un guardia civil, ya que al final logramos salvarle la vida a estas personas gracias al buen hacer de todas las fuerzas allí intervinientes, pues seguramente hoy hubiéramos estado lamentando algúna víctima mortal de no haber actuado en ese instante ante un mar impetuoso, con unas condiciones extremas, muy adversas y ante un mar que no entiende ni de edades, ni de sexos, ni de razas”.

 

“Salvar la vida de estas personas es nuestra mayor recompensa”, reconocieron los agentes


El rescate fue durante cerca de doce minutos, aunque lo más peligroso discurrió durante cuatro largos e interminables minutos donde el tesón de los agentes fue determinante.


“No llegué a pensar nunca que de allí no salíamos con vida, porque a lo mejor si lo hubiera pensado quizás no estaría aquí hoy. Entonces, saqué fuerzas de donde ya no las tenía, porque era mantener la lucha contra la corriente y mantener a flote a la mujer subsahariana. Fue una situación realmente compleja, eran apnéas contínuas porque la mar nos sumergía a cada instante, y estuvimos luchando contra la corriente en una situación muy, muy complicada, pero gracias a Dios tuvimos la suerte de poder salvar todas las vidas y no estar hoy lamentando víctimas mortales como ha ocurrido en otras ocasiones”, recordaba el teniente, quien al igual que su compañero, Iván, aseguraron no haberse enfrentado nunca a una situación tan crítica y extrema como la vivida este miércoles, pese a no ser el primer rescate que realizan.

 

“Hubo momentos muy críticos que no admitían demoras ningunas. Había que tirarse si o si”


En cuanto al momento más complicado que recuerdan, Isaac reconoce que fue cuando ya se encontraba junto a la mujer subsahariana y veía como la resaca existente los adentraba cada vez más mar adentro, poniendo de manifiesto que aunque la distancia desde la costa a la embarcación de Servicios Marítimos de la Guardia Civil pudiera parecer que estaba cerca, para llegar tirando de alguien era una distancia muy grande, indicando que “la opción más viable en esos momentos era la de intentar aprovechar la fuerza de la ola para que esta nos empujara hasta llegar a donde rompía y así acercarnos a la orilla para poder salir con la ayuda del resto de las fuerzas intervinientes”, como finalmente así fue.

 

“Aproveché la fuerza de las olas para intentar acercarnos a la orilla”


En este sentido, Iván reconocía que lo que hizo más complicado el rescate fue la mar de fondo. “El viento y en sí las olas, es verdad que más o menos te empujaban hacia la orilla, pero en el momento que la mujer se te abrazaba angustiada, se agarraba aferrándose a la vida, me hundía y eso provocaba que la mar de fondo nos arrastrara nuevamente hacia mar a dentro, y eso fue lo que iba agotando poco a poco nuestras fuerzas. En este caso yo conseguí llevar a la mujer subsahariana hacia la orilla, momento en el que la cogieron mis compañeros, pero a mi volvió a arrastrarme hacia dentro y fueron precisamente mis compañeros los que tuvieron que sacarme ya que yo sólo no hubiera podido salir de allí”.

 

“La mujer se abrazaba angustiada, aferrándose a la vida, me hundía y eso provocaba que la mar de fondo nos arrastrara nuevamente hacia dentro”


Además, el teniente resaltaba a EL PUEBLO que “no sólo el fuerte oleaje, sino también la peligrosidad de la zona, con importantes rocas, convertía la zona en una auténtica bomba, pero el rescate vía marítima era imposible y la única opción que había era el rescate desde la costa, y en este hubo momentos muy críticos que no admitían demoras ningunas, y había que tirarse si o si, y por ello asumimos el riesgo porque era para salvar una vida”, aunque también reconocía en frio,  tras ver los videos y analizándolos, que corrieron un gran riesgo todos los agentes desplazados hasta la zona. 


Por último, preguntados por si volverían a lanzarse como el pasado miércoles ante un mar embravecido que daba miedo, Iván reconocía que hay que verse en esos momentos, pero también destacabaque “después de tener la satisfacción de cómo ha transcurrido todo, si lo volveríamos a hacer, ya digo que no se piensa, y que es luego, cuando ya ha terminado todo, cuando uno llega ya a la orilla, sales del agua y toda la situación se normaliza, ahí es cuando te das cuenta de lo que ha pasado y de lo que podría haber pasado. En este caso, gracias a Dios, no pasó”.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
2 Comentarios
Fecha: Martes, 17 de abril de 2018 a las 01:39
`José Cabello Cabello
Hombre, esto parece que no lo he visto en todas las televisiones, como cuando desgraciadamente perece alguna persona ahogada.

Fecha: Viernes, 13 de abril de 2018 a las 18:56
Luis García Diosdado
Son muy grandes y siempre recibiendo criticas de la izquierda y de las ongs. Espero que ahora hagan lo contrario y alaben su trabajo. Yo pido que todos sen recompensados como su acción merece VIVA LA GUARDIA CIVIL HOY Y SIEMPRE

El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados