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RAFAEL LÓPEZ GARCÍA DE VINUESA
Viernes, 9 de noviembre de 2018
SOCIEDAD

Carta a mis hermanos de Las Penas

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Estoy redactando esta carta aún a pesar de que aún no se me ha contestado a mis alegaciones realizadas ante la negativa de la Comunidad Agustina a que la candidatura a la que represento pueda participar en las elecciones que debían celebrarse el pasado 30 del pasado mes de Octubre y que por estas mis alegaciones se hayan paralizado estos comicios…

 

Queridos hermanos:

 

No podéis haceros cuan difícil se me hace todo esto, lo duro que se me hace el tener que relatar lo que ahora comienzo a escribir ¡No os podéis hacer una idea! Pero no me queda otra que dirigirme a TODOS vosotros… A los que, y tenéis todos mis respetos, habéis decidido dar vuestro apoyo a la candidatura de Don Fernando Galindo; pero, y sobre todo ¡Y se cuentan por cientos! a los que habíais depositada vuestra confianza para que yo fuera el que pilotara esa nave que no es otra que la de mi querida Hermandad de las Penas. Creo que os lo debo…

 

Y se me hace tan difícil porque estoy redactando esta carta aún a pesar de que aún no se me ha contestado a mis alegaciones realizadas ante la negativa de la Comunidad Agustina a que la candidatura a la que represento pueda participar en las elecciones que debían celebrarse el pasado 30 del pasado mes de Octubre y que por estas mis alegaciones se hayan paralizado estos comicios…

 

Pero lo tengo tan claro ¡Tan claro como el agüita cristalina! que el reverendo Padre Isidro, Director Espiritual de nuestra querida Hermandad, está tomando partido ¡claramente! por una de las dos Candidaturas que optan a formar Junta de Gobierno… Pensó y pensó bien, que la candidatura a la que había dado su beneplácito y creada por sus adláteres lo tenia todo ganado por las ¿buenas? o por las malas; una candidatura tan solo formada por los que algo le deben y por los que guardan un rencor exacerbado a miembros de la anterior Junta y de la que como digo jamás pertenecí ni yo ni once de mis compañeros de candidatura ¡Y yo, Rafa Vinuesa, no lo puedo consentir! ¡No lo quiero consentir! ¿Es que estamos volviendo a tiempos pasados de infausto recuerdo y en el que el ordeno y mando estaban a la orden del día? ¿Es que los laicos no estamos preparados, por supuesto con la dirección de la Iglesia, para gobernar y elegir a nuestros gobernantes? ¿Acaso no tenemos derecho los hermanos de las Penas a unas elecciones libres y democráticas? ¿Acaso no hay lugar para que haya otra candidatura? ¡Acaso desde mi libertad no tengo el derecho como cualquier otro a ser Hermano Mayor? Y uno se sigue preguntando ¿Dónde estáis los miembros de la otra candidatura que ante las injusticias que se están cometiendo hacia mi persona y lo que represento? Yo os lo digo ¡Callados como putas en Cuaresma! ¿Acaso no soy yo también vuestro Hermano? Y sabéis que os pasa que me creíais derrotado, que pensasteis que estaba muerto ¿y habéis visto qué no? que no me ganabais las elecciones porque no contáis con el apoyo de los Hermanos y entonces se decide utilizar artimañas contra mi, recurriendo, gimiendo y llorando, ante vuestro “mecenas” haciendo prevalecer su PODER para que os sacara del atolladero, del embolado que, negligentemente, os habíais metido. Y él os está ayudando ¡Ya lo creo! Y lo esta haciendo con una soberbia y una altivez lo más parecida a la del mismísimo “Pilatos” en vez de intentar reconducir todo esto en pos de unas elecciones en paz… y lo que es peor, no dándose cuenta de la factura que tendrá que pagar nuestra Hermandad y de la fractura que entre los miembros de la Corporación esta creando usted y sus secuaces, Señor Director Espiritual.

 

Y lo está Usted haciendo de una forma sibilina como lo demuestra su proceder ya que: Como Vd. conoce, de acuerdo con el artículo 49 del Estatuto Base (a partir de ahora EB), el Director Espiritual en unión de la Junta de Mesa procedieron a revisar y estudiar las candidaturas presentadas y, no encontrando impedimento alguno en aquel momento, se levantó acta de forma conjunta en el que se hacía constar la aceptación de las dos candidaturas. Acto seguido esta Secretaría procedió a remitir la documentación al Consejo. Y quiero recordarle que “el informe personal del Director Espiritual”, previsto en el artículo 50 del EB, es sólo de no existir impedimento; y es el caso que la Mesa del Consejo lo ha admitido de forma extemporánea y reservada, además de hacerlo vinculante pues ese Consejo de Hermandades. lo califica de “preceptivo aval del Director Espiritual” (¿), otorgándole además poder decisorio, asunto no contemplado en la Norma (que nosotros conozcamos), por lo que se hace necesario esclarecer esta cuestión. Ya que ni yo ni mi Candidatura merece esta no aceptación por adjudicarles un “papel continuista” desde una percepción muy subjetiva.

 

Creo, sinceramente y con toda la humildad posible que Rafa Vinuesa, como la gente me conoce (Ni los mismos “Curas” de mi Cole supieron saber si era López por delante o por detrás, y el López García de Vinuesa, se quedo en, y por tradición de cuatro hermanos en ese Colegio, quedo en Vinuesa a secas… “¡Vinuesa, un dos!” me decía el Padre Urturi en Química ¡No daba para más!) no merece recibir el trato recibido por una Comunidad a la que como digo pertenezco y llevo a gala desde hace más de cincuenta años en que entre por primera vez en aquel maravilloso patio… Es como una “puñalada” dada en mi no se si grande o pequeño “Corazón rojo” agustino… Un borrón de tal magnitud en ese libro abierto “colegial” y en el que fui escribiendo mi historia siempre ligada al Colegio San Agustín… y que también forma parte de nuestro escudo.

 

El daño que a Rafa Vinuesa se le está infringiendo no solo como persona es mucho; el sufrimiento que se me está haciendo pasar, cargando en mis alforjas errores, o no, de pasadas Juntas a las que se me presupone, cuando ¡Jamás! he pertenecido a ninguna, una continuidad que se da por sentada por el hecho de llevar unos mismos apellidos y dando por sentado que mi línea va a ser la continuista o si ¿se han parado a pensar que vengo aquí con otros intereses, como puedan ser, y las puede usted leer en mi programa enviado a la Junta de Mesa de la que forma parte el padre Isidro, el buscar la unidad de mi hermandad, soy de los que piensa que sin COMUNIÓN jamás podremos estar hablando de HERMANDAD; y Punto dos, el normalizar y seguir uniendo lazos, como dese hace ya cincuenta años venimos haciendo los “Estudiantes” del Colegio San Agustín? Y no traigo más programa, Hermanos ¡No traigo más! son las únicas tareas por las que pienso que Él me ha traído hasta aquí, porque y sabed todos que ¡Yo no pedí ser Candidato a nada! y sin embargo yo he cogido la Cruz… Y la he cogido con ilusión, con ganas, con fuerza y porque veo tras de mi a un elevado numero de hermanos ¡No se puede Usted hacer una idea de cuantos, señor cura! que confían en mi y, que de sobras se, me ayudaran a que, cual cirineos, esta Cruz sea lo más liviana posible. Y todo esto como le digo, lo tengo “clavaito” en el alma y ¡Duele, mi Cristo, duele y mucho! ¡No te puedes hacer una idea, Señor!

 

Y creo que más debieran pesar los cuarenta y tantos años pasados entre trabajaderas de una Virgen de las Penas y un Cristo de Humildad y Paciencia, codo con codo con mis compañeros de pupitre… y así hasta hoy en que ese Cristo me mandó guiar los pasos de sus costaleros mientras Él se encargaba de guiar los míos… Son cientos de horas las pasadas entre ensayos, reuniones y muchos los Jueves Santo en su Estación de Penitencia. Aportando mi granito de arena para que las “cuadrillas” sean en un porcentaje muy alto “Colegiales” como manda la tradición y comenzada allá por el 1968 por un grupo de Estudiantes, y allí ya había uno con mis mismos apellidos, de nuestro Colegio San Agustín ¡50 años, Padre! ¡Toda una vida!

 

Y como debieran pesar los tantos años pasados en Cruces de Mayo o en la recogida de alimentos “El peso de los ¨Pasos” de nuestros Sagrados Titulares en colaboración con Caritas Diocesana… O en nuestra Caseta de Feria, de Viernes a Domingo (a jornada completa), volviendo a tratar y convivir con muchísimos alumnos y alumnas. Y Rafa Vinuesa, y lo digo con humildad pero también con orgullo y satisfacción y desde hace ya unos años a esta parte, colabora en llenar de colorido la Feria… Tropel de chavales y chavalas ataviados con sus camisetas rojas, negras, verdes pistacho y oliva… Bullicioso grupo de “estudiantes” cual bandada de aves amarillas, rosas, azules del mar o azules celeste del Cielo ¡Algunos quizás en su primer vuelo!… dando lo mejor de ellos por dar de comer al hambriento y de beber al sediento… Intentando siempre educarles en unos valores cristianos y de compañerismo y fraternidad, como si de una asignatura más se tratara, hacerles conocer de la mejor manera que se y con educación ¡Su primer trabajo! como es la vida de hermosa y también lo dura y lo que se van a encontrar en ella . Y todo esto hecho desde el mayor cariño del mundo y sin recibir nada a cambio ¡Miento! El calor y el cariño de cientos y cientos de alumnos ¿Me parecerá poco?

 

Entre mis alegaciones a sus cinco razones negativas a mi candidatura, tan solo una “No recibir el aval de la Comunidad Agustina” es imposible de “tumbar” tras su NO porque NO ¡Sin más explicaciones! sin la más mínima razón y haciendo de todo esto un chiste fácil “Con la Iglesia hemos topado”… Esa Iglesia por la que, en una Magna Mariana y ante mis dos advocaciones de África y Penas, este que ahora escribe pedía a sus costaleros en aquella “levantá” frente a frente… y la recuerdo como si estuviera ahora hablando con mis hombres: “Por una Iglesia, la que me enseñaron mis mayores, misericordiosa… Y con esa Esperanza vivo, que también ese Cristo Humilde dio por justa su sentencia”.

 

Pero aún así me veo en el deber, en la obligación de comunicaros, a vosotros mis Hermanos de las Penas, mis razones, mis explicaciones a tal cumulo de pedruscos en el camino, de dificultades, de zancadillas…

 

1.Que como refiero en mi programa de trabajo a desarrollar en caso de resultar ganadora mi candidatura y remitida a esa Junta de Mesa y en la que expreso de forma textual:” Normalizar y unir lazos con la Comunidad Agustina, estando a su entera disposición para lo que de esta Hermandad se demandara”. Y que le gustaría que la Comunidad Agustina le diera, cuanto menos ,el beneficio de la duda, ya que, y como se repetirá mas adelante, repiten dos hermanos de un total de trece personas.

Para el que suscribe, y esto es lo mas importante, presupone un duro golpe el que por parte de esta Comunidad Agustina se le niegue el apoyo, ya que como queda dicho anteriormente me vanaglorio y siempre lo he hecho el sentirme un Agustino mas.

 

2.Como candidato a Hermano Mayor, le informo que desde el año 1959,año en que nací, me encuentro empadronado en la Ciudad de Ceuta. Aun habiendo estado destinado en distintos lugares de la geografía española (Puerto de Santa María, Ceuta y Sevilla) jamás pedí ni perdí esta Residencia como se recoge en el certificado de empadronamiento que  adjunto en el dossier solicitado… Y lo hago así porque Ceuta es mi Ciudad querida…

Añadiendo, además, que por mi situación de JUBILADO (como también se adjunta certificado) me permitiría en todo momento -al contar con el beneplácito de mi familia, los verdaderos sufridores de esta mi decisión, esto es mi esposa y mis dos hijos- desempeñar las funciones inherentes al cargo que opto ya que no tengo ninguna otra ocupación. Deseando emplear mi tiempo y mi esfuerzo en pro de mi Hermandad.

 

3.En relación al miembro de mi candidatura con posible relación con un procedimiento judicial al que Usted hace referencia, he de decirle que esto simplemente da un ejemplo de lo vil y malintencionado que pueden llegar a ser las personas, si se las puede llamar personas ¡Qué talante, qué derroche de Amor el vuestro, Hermanos! escarbando en la vida de sus semejantes.

 

4.Como candidato, respondo, como ya queda recogido anteriormente, esta formada por trece miembros de los cuales tan solo dos repiten en estos menesteres, por tanto, percibo una carga que no corresponde a esta mi Candidatura ya que ni yo ,ni los miembros que la componen somos responsables de las carencias que se pudieron ocasionar en el mandato anterior y en el que le garantizo no comparto las anomalías se hayan podido producir. en esta Candidatura la que Usted hace referencia, no me queda mas que pensar que lo hace por la continuidad de dos de los miembros que me acompañan. Uno de ellos siendo el Mayordomo de la Junta anterior con la única dedicación a trabajos constructivos dentro de su competencia, tales como montajes de pasos y de cultos así como el cuidado de todos los enseres para su perfecta exhibición y conservación, no estando nunca en sus competencias nada relacionado con el funcionamiento administrativo ni orgánico de la Hermandad ¿Tiene Usted alguna duda de cómo ha funcionado la Priostia? ¿Se ha parado a pensar en el crecimiento patrimonial del que se ha hecho acreedora la Hermandad gracias al tesón y el trabajo de este Mayordomo? Y sin costarle un duro a la Corporación ya que este ha sido costeado por unos cuantos hermanos desde hace ya varios años… pero como si lo estuviera viendo, y como en aquel anuncio, usted dirá aquello del: “A mi plin, yo duermo en Pikolin”

 

5.Respecto a los desacuerdos con el Director Espiritual con la anterior Junta de Gobierno, con la cual no tengo ninguna causa vinculante, en la forma de proceder en lo relacionado con su beneplácito en las distintas tareas en las que Usted se haya podido sentir omitido, y de la que a lo largo de estos doce últimos años ya tuvo tiempo de llamarles la atención e imponer su potestad para hacer cumplir lo que usted a bien tuviera ¿Lo hizo, Padre?’ O más bien, en su constante “pasotismo”, en su constante importarle un pimiento todo lo relacionado con la Hermandad de la que usted era y es su Director Espiritual no supo hacer uso de sus privilegios, o acaso ¿No tuvo a lo largo de estos doce años motivos para imponer su criterio? he de decirle que serian ellos, los anteriores miembros de la Junta de Gobierno, los responsables de los errores cometidos y no se debiera cargar sobre nuestras espaldas lo que usted me achaca…

 

Y todo esto me hace pensar que a parte de creer que quizás, tal vez, sea usted el que no merezca ocupar el puesto que ocupa en mi Hermandad ¡Qué no la suya! Porque usted, Padre Isidro, si que a demostrado que no es una persona digna, un sacerdote dispuesto a caminar con quienes rijan los designios de esta Hermandad, por designación de los hermanos ¡y sólo quién ellos decidan! Y en vez de ayudar al buen desarrollo de esta Hermandad… Tan solo se ha limitado a desenterrar el hacha de guerra ¡Usted, sacerdote, miembro de una Iglesia Misericordiosa! ¡Qué vergüenza! ¡Cuánta soberbia! Poniendo trabas infundadas, alentando a sus “secuaces” para que le hicieran el juego sucio para acabar de montar este “circo” en el que usted y solo usted, Señor cura, ha sido Director de una Orquesta que desafina tanto en todos sus instrumentos desde el primero hasta el último de ellos… Contando para ello incluso con elementos subversivos fuera de candidatura, algunos no pertenecientes a nuestra Corporación y otros si, con la única intención de crear malestar, de malmeter y cargaditos de hostilidad hacia mi Candidatura o mejor dicho lo que dicen represento y solo por el hecho de haberles dicho, en su momento, y ante su afán por aparecer en las fotos, de sentirse importantes… como han ido haciendo por todas y cada una de las Hermandades por las que han querido llegar y plantar sus “reales”. Y en una Corporación como la nuestra que viste mucho pero a la que se llega con la humildad… una humildad de la que carecen ¡Qué pena! ¡Qué patético!

 

En fin, mis queridos Hermanos de las Penas, espero y deseo que mis explicaciones dadas ante tamaña canallada, sirvan sobre todo a los que habíais depositado vuestra confianza en mi como una disculpa por no haber podido llevar a cabo mis propósitos y que no son otros que la mayor gloria de nuestros Sagrados Titulares… Y también que quizás este viviendo mis últimos días no solo como Hermano de las Penas sino como cristiano católico, pues tras lo narrado hoy no descarto se me mande a la Santa Inquisición de tan infausto recuerdo para nuestra Iglesia y que hoy y aquí, en pleno siglo XXI, se ha mostrado en toda su crueldad con este “potro de tormento” al que se me somete y su Torquemada de rigor…

 

Rafael López García de Vinuesa Hermano nº 41 de la Fervorosa y Agustiniana Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de las Penas

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