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EL PUEBLO
Miércoles, 28 de noviembre de 2018

Las defensas atacan las inconsistencias de la investigación

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Desde que salió a la luz el ‘caso Emvicesa’ ha sido mucho lo que se ha escrito sobre esta macrocausa que investiga la presunta venta irregular de viviendas de protección oficial. Se ha escrito de lo que ocurrió, de las declaraciones, de los imputados, de los autos y de los muchos interrogantes que aún existen y parece casi inevitable que quien haya seguido la información no haya hecho ya su juicio paralelo. Una cosa es que ni los partidos políticos ni el Gobierno quieran hacerlo público, pero de puertas para adentro cada uno tiene su propia opinión de lo que ha acontecido en torno a la adjudicación de VPO en la ciudad durante las últimas décadas. 
Pero las opiniones quedan para el terreno de lo personal cuando se entra en el ámbito judicial. Para sentenciar hay que tener hechos y pruebas de que se han cometido ilícitos penales. Las suposiciones, los rumores, o incluso lo que cada uno piense que moralmente se debía hacer en el seno de la Comisión de la Vivienda o en Emvicesa, de nada vale ante un tribunal que juzga en base a pruebas que deberán ser contundentes en una causa que está bajo la luz y el taquígrafo de la opinión pública. 

En este sentido, algunos expertos en asuntos penales, consideran que las pruebas y los indicios no son lo suficientemente consistentes ni aportan un nivel suficiente de solidez al auto de procesamiento dictado por la juez instructora del ‘caso Emvicesa’, una cuestión que están aprovechando las defensas para pedir el sobreseimiento de la causa, cuestionando uno a uno los indicios en los que se basa la juez, ya que se tratan, en su opinión, de meras circunstancias inocuas, inconsistentes y equívocas, en algunos casos, o meros rumores y sospechas personales, en otros.

Por ello, aunque nada pasa desapercibido en el ‘caso Emvicesa’ y habrá que esperar al escrito del representante del Ministerio Público, no se debe presuponer ni la sentencia ni la participación que tuvo cada uno de los acusado en un entramado que sigue rodeado de muchas incertidumbres. 

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