Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
J.M. Rincón
Viernes, 30 de noviembre de 2018
DEFENSA

La AUME reclama llevar a cabo una actualización salarial, congelada desde hace 13 años

Guardar en Mis Noticias.

Hace poco más de un mes la Comisión de Defensa aprobaba un informe con una serie de medidas que implementan la ley de tropa y marinería acon el fin de acabar o hacer menos gravosa la problemática de la temporalidad de los 45 años

La AUME celebraba este jueves por la tarde en la ciudad de Ceuta una reunión para dar a conocer la problemática personal y real que afecta a todos los miembros de las Fuerzas Armadas, como son las retribuciones, la temporalidad laboral del personal militar hasta los 45 años, la Ley Integral de la Carrera Militar o la conciliación entre los más importantes, sin olvidar los restantes que también están muy presentes en la mesa del Consejo Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS).


La reunión, que se desarrolló en la Delegación de Defensa en Ceuta, estuvo presidida por el delegado de AUME en Ceuta, José Vicente Maleno, y el secretario de Organización de AUME a nivel nacional, Jorge Bravo, dándose cita en la misma alrededor de medio centenar de militares.


Antes de este encuentro, tanto el delegado de AUME en Ceuta, José Vicente Maleno, como el secretario de Organización de AUME, Jorge Bravo, estuvieron comentando para EL PUEBLO, todos los problemas existentes en el ámbito militar y que afecta a los militares.


Como indicó Bravo, esta reunión celebrada este jueves en la ciudad, se viene desarrollando a lo largo de toda la geografía española con el objetivo de que los militares “tengan un conocimiento exacto de la situación en la que se encuentran sus problemas, sus reivindicaciones, y cual es la situación general del personal dentro de las Fuerzas Armadas”, ya que tal y como puso de manifiesto el secretario de Organización de AUME “existe un gran desconocimiento”.


Durante la entrevista mantenida, Bravo puso de manifiesto que los canales de información dentro de las Fuerzas Armadas, principalmente los canales que el mando tiene que proporcionar para que esa información llegue a todos los militares, “están mal utilizados e incluso creemos que a conciencia para que exista esa desinformación que al final nos afecta a la mayoría de los militares”.


A través de las asociaciones profesionales existentes y reconocidas, un total de siete en la actualidad, lo que se intenta, tal y como reconoció Bravo, es precisamente hacer llegar esa información a los militares, abordando cuestiones que hoy por hoy son las “grandes lacras” de las Fuerzas Armadas, como por ejemplo las retribuciones, la temporalidad, o los procesos de promoción y ascenso dentro de la carrera militar, entre otras muchas, “cuestiones que sufrimos de forma individual la mayoría de los militares y de forma muy negativa”, aseguraba Bravo.


Desde el año 2011, el asociacionismo profesional está reconocido y cuenta con un órgano de participación dentro del Ministerio de Defensa, que es el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, donde participan los representantes de los militares a través de las asociaciones profesionales, fluye mucha información y participan en los procesos normativos que afecta a los militares en muchos ámbitos (profesionales, retributivos, sociales, etc).


Pese a todo, Bravo reconoce que hoy por hoy las asociaciones profesionales militares tienen un número muy bajo de socios, por lo que no se llega a la gran mayoría de los miembros de las Fuerzas Armadas, siendo precisamente ese uno de los objetivos a conseguir, el de llegar a más militares y que estos comiencen a integrar y a participar más en las diferentes asociaciones profesionales existentes, un reto bastante ambicioso, ya que tal y como reconoció Bravo, “la ley nos limita bastante el poder conseguir este objetivo, ya que la misma nos coarta que las asociaciones podamos acudir a las unidades operativas de defensa y hacer llegar toda esa información y que los militares tengan acceso a esos nuevos derechos y a saber como pueden pedir, reivindicar o hacer presión para conseguir la solución a sus problemas. Entonces sólo nos podemos reunir y hacer llegar esa información en las delegaciones y subdelegaciones de Defensa o los clubs militares, lo que nos limita llegar a mucha más gente”.
El secretario de Organización de la AUME reconocía que la situación en el ámbito militar “es muy mala”, al igual que en el resto de la sociedad, aunque puso de manifiesto que el problema es que “mientras el resto de la sociedad tiene herramientas para moverse y para reivindicar, nosotros las tenemos muy mermadas o incluso ni las tenemos, como es el caso de la negociación colectiva o el derecho a huelga”, por ello la importancia de lograr movilizar y hacer más participativa a los integrantes del estamento militar.


Retribuciones
Dentro de las reivindicaciones se encuentra el de las retribuciones. En este sentido, Bravo resalta que las Fuerzas Armadas, dentro de la función pública, se podría equiparar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y que por consiguiente no llega a comprender “cómo a unos cuerpos se les suba las retribuciones y se busque la equiparación salarial, y a otros cuerpos, como es el caso de las Fuerzas Armadas, no se les aplique esa subida, remontándose la última mejora salarial a 13 años atrás”. Bravo, en este sentido, afea que desde el Ministerio de Defensa se cobije en la “excusa de que no hay dinero” para no afrontar esta reivindicación, “quizás amparándose en esa todavía poca capacidad que tenemos de reivindicar y de hacer efectivas nuestras peticiones”.


Pero estas peticiones no sólo se quedan en la actualización de las retribuciones, sino que también solicitan que se abonen trabajos que realizan y que hasta la fecha no están siendo remunerados, como son las guardias, los servicios, la nocturnidad, el trabajo los fines de semana, la disponibilidad permanente, la penosidad, “ya que aunque pueda considerarse inherente a la función del militar deben ser remuneradas, al igual que ocurre en otros ámbitos como la sanidad, justicia, etc, donde se hacen guardias, se hacen horas extras, y son reconocidas y remuneradas, ya que el que sea inherente no significa que tenga que ser gratuíto”.


Una de las propuestas que también vienen realizando al COPERFAS desde AUME, con el fin de poder contar con más peso y voz a la hora de que puedan ser atendidas sus reivindicaciones, es que las asociaciones profesionales estén presentes en la mesa de la Comisión de Retribuciones.


La temporalidad
El secretario de Organización de AUME también destacaba que actualmente existen dos leyes de personal, una que sería la ley de carrera y otra que sería la ley de tropa y marinería, y las dos leyes, tal y como así lo definió Bravo, “son un desastre, pero además la de tropa y marinería lleva en su seno el establecimiento de una discriminación como es la de los 45 años de edad, y hace tiempo que venimos recriminando que esa discriminación debe desaparecer”.


Sobre esta cuestión, desde hace aproximadamente tres años se han venido produciendo los primeros casos de aquellos militares que tras cumplir los 45 años se han visto obligados a abandonar las Fuerzas Armadas.


Bravo reconoce que tal y como estipula la ley, aquellos militares que cumplan 45 años tienen que marcharse, pero recuerda que también dicha ley establece que esos militares tendrían que haberse beneficiados de unas medidas de apoyo que deberían haberse establecido previamente como la de facilitarle el acceso a titulaciones, a cursos y además el acceso a una reinserción laboral mediante convenios que tenía que haber hecho el Ministerio de Defensa con otras Administraciones Públicas y empresas.


Sobre esta cuestión, Bravo destacó que desde hace un par de años las asociaciones profesionales han conseguido que en la Comisión de Defensa se creara una subcomisión para estudiar el régimen profesional de estos militares. Gracias a este trabajo, hace tan sólo algo más de un mes se aprobó en la Comisión de Denfesa un informe donde se recogen una serie medidas que van a implementar todo aquello que inicialmente la ley no recogía.


Finalmente, sobre  los procesos de promoción y ascenso dentro de la carrera militar, Bravo criticó la falta de transparencia existente en todos ellos.


Por último, pese a reconocer que puede existir cierto miedo dentro de los miembros de las Fuerzas Armadas a alzar la voz para reivindicar sus derechos, Bravo considera que lo que más falta hace es una cultura asociativa reivindicativa.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados