David Arrillaga, el ceutí que llegó a Santiago en bicicleta

“Hacer el camino de Santiago te aporta humildad y amor a los demás”, asegura el ceutí que ha peregrinado desde la puerta de su casa para ver al Patrón de España

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David Arrillaga Carrasco es un joven Ceutí que el 28 de mayo cogió su bicicleta y se puso rumbo a Santiago para cumplir con una promesa que tenía en el tintero desde hace cinco años.

Un accidente laboral mientras desarrollaba su trabajo de carpintería lo obligó a jubilarse a pesar de su juventud a causa de que perdió un dedo. Desde entonces, se ha dedicado a cumplir con sus sueños y buscar las cosas que pueden ayudarle a sentirse realizado. Una de ellas ha sido hacer el camino de Santiago desde la propia puerta de su casa. Una bicicleta y una mochila con las herramientas de supervivencia le fue suficiente para ponerse en marcha hacia una de las experiencias que mayor enriquecimiento le han dado a nivel personal.

Ha conocido nuevas culturas, la gran gastronomía de nuestro país, sus bellos paisajes, pueblos que ni sabía que existían y, lo más importante, ha descubierto la fe de muchas personas que encuentran en el camino de Santiago su manera de purificarse y encontrarse con Dios.

“Todo empezó por una promesa que me plantee en Sevilla. En un principio no pensaba hacer todo el recorrido, pero poco a poco fui aumentando el recorrido y al final lo hice desde la puerta de mi casa a la puerta de Santiago”.

El peregrino asegura que “el reto comenzó con mi madre en vida hace más de cinco años, hasta que dije que antes de verano de 2016 tenía que cumplir con la promesa y gracias a Dios así ha sido”. Así, David Arrillaga se puso en marcha el pasado 28 de mayo con destino a una de las peregrinaciones que “más me han fortalecido en mi vida”.

En cuanto el recorrido utilizado hasta llegar a Santiago, Arrillaga manifiesta que “empecé planteándome la vía de la Plata, pero al final han sido cuatro caminos que los he realizado en un mes con mis respectivas paradas”, aclarando que “tuve que estar ocho días sin pedalear debido a una lesión”. En esta línea informó que “fui desde Algeciras hasta Cádiz, después a Sevilla y de ahí cogí la vía de la Plata hasta la Granja de Morehuela y de allí me desvié hasta Santiago”.

El peregrino se vio obligado a parar varios días debido a que “me fastidié el tendón de aquiles empujando la bicicleta en el Cerro del Calvario, lo que me obligó a estar varios días parado en un albergue en Almadén de la Plata, donde me trataron genial. También estuve parado dos días en Mérida que me resultó una ciudad preciosa”.

Al llegar a Santiago y cumplir con el objetivo asegura que se siente “un subidón de adrenalina que no lo voy a olvidar en la vida”, reconociendo que “estoy con muchas ganas de volver a repetirlo porque pienso que esto lo deberíamos de hacer todos los españoles porque te aporta mucha humildad y te hace pensar más en los demás, teniendo en cuenta de que en Ceuta la mentalidad está un poco cerrada”.

En relación al momento más duro de la peregrinación indicó que “pensaba que era el Cerro del Calvario, pero en Lubian (Zamora), recuerdo tener que empujar la bicicleta durante 10 kilómetros porque no podía ni pedalear de lo duro que era. Había muchos escalones de piedra natural y muchísimos arroyos. Fue mi etapa más dura”.

Por último, David Arrillaga asegura que “ha sido una experiencia impresionante que pienso volver a repetir el próximo año, aunque lo haré a final de abril para hacer la ruta del norte porque me quedé con muchas ganas a causa de que sufrí una lesión en el tobillo”.

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