Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Carlos Folch
Martes, 9 de agosto de 2016

¿Vamos a unas terceras elecciones?

Guardar en Mis Noticias.

Con razón Bertrand Russell definía a los políticos como aquellos seres humanos que se esfuerzan por hacer lo posible imposible. Al Partido Popular le va a costar mucho esfuerzo y convicción conseguir la investidura, pues el Partido Socialista Obrero Español teme que su abstención situaría a Unidos Podemos como la verdadera oposición de izquierdas. Los socialistas no están por la labor de facilitar la investidura. “El problema lo tiene el Partido Popular, que es quien debe llevar la iniciativa y debe traspasar la presión al Partido Socialista Obrero Español para que no haya unas terceras elecciones”. De todas maneras el Partido Socialista Obrero Español, no desean aparecer como los culpables de que el país no salga del laberinto, así que podrían plantear en un nuevo comité federal en agosto si levantan o no el veto a los populares en el caso de que el Partido Popular no consiga una mayoría suficiente en las próximas semanas. Pero nada permite pensar que los socialistas posibiliten un gobierno del Partido Popular en el penúltimo minuto, porque son pocas las voces socialistas favorables a dejarles gobernar aunque sea en una legislatura de dos años. Sin embargo, el Partido Socialista Obrero Español está atrapado en ese misma encrucijada que debería permitir la salida del laberinto, pues unas terceras elecciones haría renacer los fantasmas del sorpasso. Dicho de otro modo, el Partido Socialista Obrero Español no tienen ningún interés en retornar a las urnas, porque un escenario así supondría otra sangría de votos y no está el Partido Socialista Obrero Español para contener nuevas hemorragias. 

 

El Partido Popular ha vuelto a reclamar al Partido Socialista Obrero Español que le apoye tanto en la investidura como en la formación de un gobierno estable, le ha advertido que su negativa implica la convocatoria de terceras elecciones. El presidente en funciones ha acudido a la reunión que han celebrado en el Congreso con un documento que recogía una serie de medidas más o menos coincidentes entre el Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos. Ni siquiera se lo ha llegado a entregar, ante la negativa del socialista a negociar. Aun así, el documento se remitió al Partido Socialista Obrero Español el pasado miércoles, después de que se lo entregue a Ciudadanos. 

 

Unidos Podemos, ha avisado el pasado jueves al Partido Socialista Obrero Español de que “si no cambia su actitud” y no decide si mantiene al presidente en funciones, en La Moncloa o intenta explorar una alternativa de gobierno progresista, habrá que repetir de nuevo las elecciones generales. 

 

El Partido Socialista Obrero Español tiene que decidir si quiere apoyar un gobierno del Partido Popular con él, con Unidos Podemos o ir a unas terceras elecciones, es incompatible no querer un gobierno del Partido Popular, un gobierno con Unidos Podemos y no querer elecciones.

 

Si el pacto resulta de nuevo imposible, el bloqueo del país adquirirá tintes muy preocupantes tras nueve meses sin que ningún proyecto de ley vea la luz, sin posibilidad de sacar adelante unos nuevos presupuestos, con la inversión pública en estado de parálisis y con la amenaza de nuevas turbulencias financieras en Europa. 

 

Lo lógico es que dejen formar gobierno al líder del partido que ha conseguido más votos en las elecciones, pero no está escrito que tenga que ser así. Fruto de los acuerdos postelectorales, las constantes negativas de los partidos para dejar formar gobierno al partido más votado, hace que nuestro país siga a la deriva política y con un Gobierno en funciones sin posibilidad de gobernar.

 

Si no hay sesión de investidura no corre el reloj que pone en marcha los nuevos comicios. El país quedaría en blanco. El Gobierno del Partido Popular seguiría en funciones pero con las manos atadas para impulsar la marcha nacional. El artículo 99.5 de la Constitución no deja lugar a dudas: “Si transcurrido el plazo de dos meses, a partir de la primera votación de investidura, ningún candidato hubiere obtenido la confianza del Congreso, el Rey disolverá ambas Cámaras y convocará nuevas elecciones con el refrendo del Presidente del Congreso”. El problema surge si no hay votación que dé el pistoletazo de salida.

Acceda para comentar como usuario Acceda para comentar como usuario
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
El Pueblo de Ceuta • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados