Una frontera inteligente que sigue a la espera
La puesta en marcha de la denominada frontera inteligente en el Tarajal, no se llevará a cabo hasta el primer trimestre de 2025, según han confirmado fuentes de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma. Y esta vez no ha sido por retrasos en las obras que se han llevado a cabo, ya que las mismas concluyeron en tiempo y forma, sino por cuestiones ajenas a Ceuta. Este proyecto, que estaba previsto para noviembre de 2024, ha quedado pospuesto debido a la decisión de la Unión Europea de unificar su implementación en todos los países miembros.
Ante los continuos retrasos y cambios de fechas, lo cierto es que se ha generado un desconfianza absoluta entre la ciudadanía y la administración. Ya no solo por por la esperada frontera inteligente en concreto, sino por otros anuncios que siguen a la espera de ser ejecutados como la aduana comercial, la finalización de la N-352, el plan estratégico socioeconómico, el Brull y un largo etc.
Es cierto que desde la llegada de la delegada del Gobierno, Cristina Pérez a la zona Noble de la Plaza de los Reyes, su implicación y compromiso para que estos proyectos pasen de anuncios a realidad ha sido constante, llamando a las puertas de los ministerios, acudiendo a Madrid, reuniéndose con secretarios de Estado y poniendo el grito en el cielo cuando ha sido necesario, pero no todo depende de ella y, en este sentido, la pelota está encima del tejado del Gobierno de España que, a día de hoy, sigue sin dar cumplimiento en su totalidad a los proyectos anunciados para nuestra ciudad y que tan importantes son para el desarrollo de su economía y para ser lo más parejo posible al resto de ciudades de España. Todo ello, teniendo en cuenta los condicionantes que tiene nuestra tierra al ser una ciudad fronteriza, por lo que en este caso, la puesta en marcha de la frontera inteligente es una necesidad imperiosa para Ceuta.
Mientras tanto, los ceutíes seguimos esperando. Esperemos que esta vez sí, la frontera inteligente sea una realidad con la llegada del nuevo año. Al menos, ese es el compromiso. Confiemos de nuevo. Una vez más.