Los juguetes de Ceuta se quedan sin rebajas fiscales estas navidades
COMERCIO LOCAL
Empresarios del sector esperan que la reducción al 50% del IPSI en la vestimenta o el calzado se extienda a otros productos, como defienden también desde la Confederación de Empresarios
Desde finales de septiembre apartan los ceutíes juguetes para los Reyes Magos en `Arroyo Center´. El negocio familiar de puericultura sobrevivedesde 1998 a las “muchas trabas” sufridas por el comercio local de Ceuta. La campaña les ha ido bien este año, a pesar de que los precios suben y el coste aduanero es “muy elevado”, especialmente si se trata de mercancía extranjera, que puede permanecer “hasta una semana” en el puerto sin ser revisada. Y, además, el IPSI. Se pregunta María del Mar Arroyo, gerente de la empresa, por qué las rebajas fiscales del 50% aprobadas por la Asamblea no beneficiarán también a su sector comercial. Lo explican desde la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), que irán “más allá”, hasta que las reducciones se apliquen a todos los productos importados. Esperan los comerciantes que, al menos, sea para la Navidad que viene.
Subida en lo alto de unas escaleras de acero, Mar coloca cajas de madera sobre las elevadas repisas de su tienda. El local de 500 metros cuadrados se encuentra atestado de carros para bebés, patinetes y juguetes de todo tipo. La campaña “fuerte”, previa al 5 de enero y la festividad de los Reyes Magos, se inició en diciembre. Disfraces, puzles y, especialmente, juguetes educativos, para el aprendizaje, “volaron”. Al igual que los estuches de perfumes en Almacenes San Pablo. La encargada de perfumería en la empresa ceutí, Carmen Gutiérrez, no solo celebra una buena venta navideña, como Mar, sino también la reciente modificación al reglamento regulador del IPSI, gracias a la cual pagarán la mitad de impuestos.
Es una “buena noticia”, como “todo lo que suponga menos costes”, porque “últimamente ha subido todo”. Le hubiera gustado que la rebaja se implementase hace años. Al igual que África Vega, que en la mañana de este miércoles, 3 de diciembre, limpiaba el escaparate de la tienda de su familia, `Confecciones Vega´. La calle Méndez Núñez, número 4, acoge desde hace 53 años el negocio de moda masculina del padre de `Afri´. Aún no había abierto sus puertas cuando accedió a dedicar a este diario unos minutos de su ajetreada jornada. Son fechas de venta, pero este año “la campaña está yendo regular”. “La mitad de la ciudad está con gripe A o Covid”, argumenta, añadiendo que “todo sube, menos los sueldos”, motivo por el cual “la gente está ahorrando”.
La única bajada que ha podido celebrar en mucho tiempo es la del IPSI, que podía haber llegado “hace muchos años”. Pero les viene “genial”. Los 18.000 euros que pagó el año pasado se reducirán a la mitad, 9.000, gracias a la medida aprobada el pasado 28 de diciembre tras la propuesta realizada por la consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani. Cuatro de los cinco partidos de la Asamblea votaron a favor de la modificación de la Ordenanza Fiscal reguladora del IPSI con el fin de reducir al 50% los tipos de gravamen aplicables a la producción, elaboración e importación de ciertas categorías de bienes muebles corporales, tales como ropa, calzado, joyería o material electrónico.
“Rebajas para todos o para ninguno. Porque en Ceuta no solo hay comercios de ropa y calzado”
La gerente de Arroyo Center no comercializa con ninguno de los productos beneficiados por la reducción. El IPSI que debe pagar continúa siendo del 10%. Para ella “es injusto”: “Rebajas para todos o para ninguno. Porque en Ceuta no solo hay comercios de ropa y calzado”. Se pregunta los motivos por los que numerosos sectores han quedado fuera. Y Arantxa Campos, presidenta de la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE), accede a explicarlos a este diario. Parte de que la entidad que preside tratará de ir “más allá”, reivindicando que la reducción se extienda a todos los productos que se importan a Ceuta.
Petición con trayectoria
Alrededor de diez años atrás, la CECE realizó un estudio que tuvo como fin seleccionar una serie de productos que pudieran servir de gancho para incentivar el turismo de compra procedente de Marruecos. Comparando aranceles y precios estipulados en el vecino africano, determinaron a través de qué sectores comerciales Ceuta podría ser más competitiva. Lo presentaron a la Ciudad Autónoma, pero no se aplicaron medidas prácticas. En colaboración con la Cámara de Comercio, rondando la misma fecha, solicitaron al Ejecutivo local una rebaja del IPSI general de importación al 0´5.
Asegura que el gobierno autonómico trató de ponerlo en marcha, pero "no tuvieron éxito". Solo se redujeron los tipos en servicios dirigidos al juego online y a las nuevas tecnologías. En 2015, el gobierno local de Melilla realizó rebajas del IPSI en calzado y vestimenta, mientras en Ceuta no se lograron avances. Desde entonces, la reivindicación esencial de la CECE y la Cámara es, “como mínimo”, igualar los impuestos de las dos ciudades autónomas.
La Ciudad fue receptiva a llevarlo a cabo. Así lo percibían en las sucesivas mesas de diálogo social. Y no solo introdujeron las rebajas para ropa y calzado, sino que lo extendieron a “otros productos que, consideran, podrían servir de gancho para estimular el turismo de compra proveniente de la península, como la perfumería, la joyería o los artículos electrónicos. Mercancía que, además, suele tener un precio elevado, por lo que “esa bajada del IPSI puede ser atractiva para los compradores que vengan de cruceros o el resto del país”.
Más gastos
Aunque, reconoce, esta medida debe ir acompañada de otras que contrarresten otras trabas con las que se topa el comercio en Ceuta. Para Mar Arroyo, los costes del transporte de mercancías son excesivos y terminan igualándose a los de quienes comercializan en la península con el IVA. “Para empezar a hablar del Comercio”, enuncia Mar, “hay que comenzar por el problema de la ciudad”. El principal de ellos: “Que estamos en España, pero tenemos una aduana”. En primer lugar, “los portes salen carísimos”, tanto que no pueden importar cantidades reducidas. “La gente piensa que aquí debería ser todo más barato, pero sería así si los comerciantes tuviéramos alguna ventaja”.
Aún “peor” si se trata de mercancía extranjera. “En lugar de pagar 20 euros pagas 40 u 80. Más los portes y el IPSI. Es una cantidad considerable”. Cuenta que cada vez existen menos sedes en España de las empresas extranjeras a las que compra, por lo que se ve obligada a importar productos desde Francia, Italia o Alemania. Además de que el coste aduanero se encarece, también aumenta el tiempo de espera. “Solo revisan la mercancía dos días a la semana. Hay veces que lo que compro se queda una semana en el puerto sin revisar, cuando deberían hacerlo a diario”.
Arantxa Campos asegura que desde la CECE pretenden modificar la normativa aduanera de Ceuta, la cual no ha sido alterada desde 1988, al contrario que en el resto de la península, que van “mejorándola para ser más competitivos”. Buscan modificar a nivel legislativo las normas de importación y exportación de la aduana de Ceuta, además de una mejora y agilización de los procedimientos administrativos en la aduana de Algeciras. Con vistas, incluso, a hacer de Ceuta una “zona franca”, “absolutamente libre de impuestos”. Además, con estas medidas intentarían que la exportación dejara de ser un imposible para los comerciantes de la ciudad.
Aunque también recuerda que el año pasado se aprobó la subvención al transporte de productos origen de Ceuta, como sucediera en Baleares y Canarias. “Pero nosotros queremos conseguir que las mercancías que entran en Ceuta reciban la subvención”, ya que es limitada la producción propia ceutí. Aunque insuficientes para los comerciantes y para las entidades que velan por ellos, agradecen todos los pasos tomados. Mar Arroyo solo pide auxilio para los “comercios de toda la vida”, como el de su padre, abierto desde 1998. De pequeños empresarios locales que después invierten sus beneficios en la ciudad.
Así lo considera Afri Vega, inmersa en el mundo del comercio desde que tiene uso de razón, como herencia de su padre, que abriera las puertas de Confecciones Vega 53 años atrás. “El que gobierna debería facilitarnos un poco el trabajo. Si no, en Ceuta el comercio se va a perder. Se quedarán las franquicias, porque nosotros no podremos sobrevivir”.