El engaño de las aduanas
Una vez más, Ceuta y Melilla se quedan en el olvido. El rechazo del PSOE a la moción presentada por el PP en el Senado para abrir las aduanas comerciales de ambas ciudades es un claro ejemplo de la falta de compromiso del Gobierno con estos territorios. No es solo una cuestión económica, que ya de por sí es gravísima para los comerciantes y hosteleros locales, sino una muestra más de que Ceuta y Melilla parecen no formar parte de los planes de Pedro Sánchez.
El cierre de las aduanas no es nuevo, pero lo preocupante es la inacción. Se nos prometió en repetidas ocasiones que las gestiones con Marruecos estaban avanzadas y que, en poco tiempo, se restablecería la normalidad en las fronteras comerciales. Incluso con una gran novedad como es la creación de una aduana comercial en Ceuta m. Pero la realidad es que, a día de hoy, nada ha cambiado. La situación se mantiene estancada, y tanto ceutíes como melillenses siguen sufriendo las consecuencias de esta desconexión económica con Marruecos.
Lo más indignante es la falta de coherencia del PSOE. En abril de 2022, en la Reunión de Alto Nivel entre España y Marruecos, el Gobierno anunció a bombo y platillo que abrir las aduanas era una prioridad. Pero ahora, con su voto en contra, parecen desdecirse de sus propias promesas. ¿Dónde queda entonces el compromiso con las ciudades fronterizas? ¿Por qué siguen fallando a aquellos que más lo necesitan?
Es evidente que Ceuta y Melilla necesitan algo más que buenas palabras y anuncios vacíos. Urge una solución real y efectiva para abrir estas aduanas, y si el Gobierno no está dispuesto a cumplir sus promesas, que lo diga claro. Las ciudades autónomas no pueden seguir siendo víctimas de la falta de acción y de decisiones políticas que solo buscan contentar a algunos, mientras otros, como siempre, salen perdiendo.
Ceuta y Melilla merecen respeto. No son piezas en un tablero político. Y lo mínimo que se espera es que se cumpla con lo prometido. Las aduanas comerciales deben abrirse ya, por el bien de sus economías y de sus ciudadanos.